Diario Vasco

Roma, 17 abr (EFE).- El cine, la literatura y la música son los protagonistas del primer Festival de la Cultura Catalana que Roma acoge estos días y que se adelanta a la celebración de Sant Jordi (San Jorge), que se festeja en Cataluña el próximo 23 de abril.

La iniciativa pretende "hacer más visible a los ojos de los italianos la cultura catalana", aseguró a Efe Luca Bellizzi, delegado de la Generalitat en Roma, oficina que con el apoyo del Institut Ramon Llull, ha organizado por primera vez este festival.

"La promoción cultural ha sido siempre uno de nuestros ejes como delegación y aunque habíamos hecho ya varias presentaciones de libros y proyecciones de películas, ahora hemos puesto todas estas iniciativas bajo una misma marca", explicó Bellizzi.

En Roma se avanza así a Sant Jordi (San Jorge), una jornada en la que las calles de Cataluña se llenan de flores y de libros que la gente regala a sus seres queridos y que se imitará obsequiando con una rosa a las asistentes.

El festival arrancó ayer con una clase introductoria de catalán y con la presentación de la versión italiana de "La novel·la de Sant Jordi" ("La novela de San Jorge"), en la que participó el autor Màrius Serra.

Entre la oferta literaria se encuentra también la presentación de "Incerta Glòria" ("Incierta gloria") o el encuentro de mañana con la escritora catalana Coia Valls, algunos de cuyos libros han sido traducidos al italiano.

En el Cinema Farnese, ubicado en Campo dei Fiori, en pleno centro de Roma, se proyectó ayer "Estiu 1993" ("Verano 1993"), de la directora Carla Simón, y "Formentera Lady", cuyo director, Pau Durà, estuvo presente y conversó después con los asistentes.

Esta participación de los directores en la proyección, señaló el delegado, aporta "un valor añadido" porque permite al público "establecer un diálogo".

La película "Incerta Glòria" ("Incierta gloria"), de Agustí Villaronga, se proyecta hoy en el Cinema Farnese y el concierto de jazz de Eva Fernàndez Trio pondrá el punto y final a este festival, aunque con la mirada puesta en su próxima edición.

"El horizonte es mantener la marca Festival de la Cultura Catalana y que sirva como paraguas de otros festivales más sectoriales de cine, teatro y literatura, por ejemplo", destacó Bellizzi, que lamentó no haber podido incluir el teatro en esta edición.

En el futuro, añadió, el festival se podría repartir "a lo largo del año" y extender a otras ciudades de Italia más allá de Roma.