Diario Vasco

Lisboa, 17 abr (EFE).- La Asociación Portuguesa de Empresas Petrolíferas (Apetro) denunció hoy que no se están cumpliendo los servicios mínimos decretados para la huelga de transportistas de combustibles, que establecen un abastecimiento del 40 % de la capacidad habitual de las estaciones de servicio.

"No ha habido abastecimiento, no tenemos los servicios mínimos que fueron establecidos", declaró a Efe João Reis, de Apetro, que asegura que la situación "comienza a agravarse de forma complicada".

Reis aseguró que "no están saliendo vehículos de las instalaciones de almacenaje para satisfacer ese 40 % en Lisboa y la región de Oporto", las dos zonas del país protegidas por esos mínimos.

Este miércoles, la tercera jornada de huelga de transportistas, más de 2.700 de las 3.068 puntos de repostaje que existen ya presentan falta de gasóleo, gasolina o ambos.

Desde primera hora de la mañana se producen en gasolineras filas de centenares de vehículos, principalmente en busca de gasóleo, que ya no se encuentra en casi 1.500 estaciones de servicio de Portugal.

En el país rige desde anoche la situación de alerta por crisis energética después de que este martes el paro causara dificultades en aeropuertos de Lisboa y Faro, así como el colapso del tráfico en algunas zonas a consecuencia de las colas para repostar.

La declaración de alerta permite movilizar a militares y fuerzas de seguridad para garantizar el abastecimiento de combustible y obliga a los conductores de vehículos pesados a ayudar con el transporte de combustibles si fuese solicitado por las autoridades.

Además, da prioridad a las fuerzas de emergencia y seguridad a la hora de repostar.

Antes de la declaración de emergencia, el Gobierno portugués ya había aprobado en consejo de ministros la llamada "requisición civil", un instrumento legal que permite blindar unas operaciones mínimas para garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales.

Los mínimos establecidos fueron un abastecimiento normal para hospitales, bases aéreas, bomberos, puertos y aeropuertos, en tanto que se satisfaría hasta un 40 % la demanda de gasolineras, aunque solo en el área metropolitana de Lisboa y Oporto.

Ahora, el Ejecutivo del socialista António Costa se plantea extender esta medida al resto del país.

"El Gobierno está en contacto", dijo hoy Costa en el Parlamento, con los principales actores involucrados "para extender lo que sea necesario extender sobre los servicios mínimos, para asegurar el abastecimiento".

La huelga, que arrancó el lunes y se prolongará por tiempo indeterminado, está convocada por el Sindicato Nacional de Transportistas de Mercancías Peligrosas, que exige que se cree una categoría profesional específica para estos trabajadores.