Diario Vasco

Pangshang , 17 abr .- La guerrilla más poderosa de Birmania, el Ejército Unido del Estado Wa (UWSA, siglas en inglés), celebró hoy con un desfile militar su trigésimo aniversario, en el que invitó a observadores extranjeros en su afán de lavar su reputación como uno de los mayores "narcoejércitos" del mundo.

"No volveremos a permitir que el cultivo de opio vuelva a reaparecer en el Estado Wa nunca más," proclamó el líder del UWSA, Bao Youxiang, en el desfile celebrado en Pangshang, capital del territorio de aproximadamente el tamaño de Bélgica que el grupo armado controla en el norte de Birmania, junto a la frontera con China.

La guerrilla, que según expertos cuenta con unos 25.000 soldados regulares y 15.000 en la reserva, aprovechó la ocasión para hacer una demostración de fuerza que incluye artillería pesada e incluso drones militares, un equipamiento y arsenal con el que sólo pueden soñar las otras organizaciones armadas birmanas que combaten al Gobierno central.

El UWSA, que se había caracterizado hasta hace poco por su secretismo, invitó por primera vez a periodistas y diplomáticos para que asistieran a las celebraciones, a las que acudieron miles de wa de todo el territorio controlado por el UWSA.

Varios medios nacionales e internacionales, incluido Efe, acudieron a las celebraciones, así como el ministro de Trabajo, Inmigración y Población, Thein Swe, y un alto funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, país con el que el UWSA mantiene estrechas relaciones.

Una carretera bien asfaltada, rodeada de campos de cultivo del árbol del caucho, conduce a Pangshang, una próspera localidad de unos 350.000 habitantes cuyas cuidadas calles y desarrollo urbanístico podrían ser la envidia de cualquier ciudad birmana y en la que la moneda corriente es el yuan chino, no el kyat birmano.

Se cree que la prosperidad de Pangshang y el Estado Wa tiene como origen la producción de heroína en los años noventa, cuando Birmania era aún el mayor productor de esta sustancia del mundo, y posteriormente de metanfetaminas, lo que hizo que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyera a la plana mayor del UWSA en su lista de narcotraficantes.

Sin embargo, en los últimos años, especialmente desde que Birmania inició en 2011 una transición democrática tras cinco décadas de régimen militar, el UWSA ha tratado de mejorar su imagen, proclama que está combatiendo la producción de drogas y ha estado orientando su economía hacia cultivos como el caucho con la ayuda de inversores chinos.

La capital wa es famosa por sus casinos, prostíbulos y mercados en los que se pueden encontrar órganos de especies protegidas, pero estos establecimientos, con la excepción de las casas de juego, fueron cerrados los días anteriores.

"Llevamos cinco meses en un estado de tensión, el Gobierno Wa ha arrestado a drogadictos que ha encontrado en la calle y alguna gente está encarcelada, después nos dimos cuenta de que la razón es que muchos forasteros vendrían al aniversario," explicó a Efe un inmigrante de una región central de Birmania que prefirió mantener su anonimato.

Un aspecto oscuro que el UWSA no ha podido ocultar es el del reclutamiento de niños soldado, ya que muchos de los uniformados que desfilaron hoy eran menores de edad.

"Sólo permitimos soldados mayores de 18 años pero, por otro lado, los entrenamos desde que son pequeños y después, cuando crecen, se enrolan en el ejército," explicaba a Efe Nyi Paluak, un oficial del UWSA.

Los wa son indígenas de las montañas del norte de Birmania que en el pasado estaban considerados uno de los pueblos más atrasados del país y mantuvieron su independencia a lo largo de la historia, incluso durante el periodo colonial británico.

"No hemos pensado en eso porque somos gente salvaje", respondieron los líderes wa cuando se les consultó en 1947 sobre la constitución que habría de regir la Birmania independiente a partir del año siguiente.

El UWSA surgió en 1989 de las cenizas de la guerrilla del Partido Comunista de Birmania (CPB), que había controlado durante décadas su propio territorio en el norte del país, cuando los soldados de la etnia wa y otras minorías se rebelaron contra sus líderes de etnia bamar, les obligaron a huir a China y se apropiaron de las armas que hasta entonces habían pertenecido al CPB.