Diario Vasco

Roma, 16 abr (EFE).- El primer ministro del gobierno respaldado por la ONU en Trípoli, Fayez al Serraj, advirtió de que, según sus cálculos, cerca de 800.000 personas, entre inmigrantes o ciudadanos libios, podrían en futuro querer llegar a Italia ante la situación que se ha creado en Libia.

En entrevistas publicadas hoy en los diarios italianos "Repubblica" y Corriera della Sera", Al Serraj aseguró que "hay más de 800.000 personas, inmigrantes africanos y ciudadanos libios, y otros que han llegado recientemente a centros de recepción o simplemente gentes con temor, que podrían intentar alcanzar las costas italianas para escapar de la presión de las fuerzas de (Jalifa) Hafter".

"Europa debe prepararse para sufrir las consecuencias con oleadas de llegadas y se sabe que puede haber criminales con ellos, así como unidades yihadistas listas para atacar", indicó Al Serraj, quien también alertó de una posible "crisis en el sector energético".

Un dato que confirmó hoy en Roma el vicepresidente del Consejo Presidencial del Gobierno libio de Unión Nacional en Trípoli, Ahmed Maitig, que tras la ofensiva del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este de Libia, No hay control en las fronteras y que muchos migrantes "pueden cruzar fácilmente el desierto y que al país está llegando mucha gente".

Maitig aseguró que se está produciendo una verdadera "crisis humanitaria" y que podría empeorar si no se detiene la ofensiva de Hafter, en su intervención en la sede de la Prensa Extranjera en Roma tras reunirse con el presidente del Gobierno, Giuseppe Conte y el ministro del Interior, Matteo Salvini.

Por otra parte, El Serraj pidió en sendas entrevistas que "los países que apoyan a Hafter o tienen una relación especial con su régimen que asuman las responsabilidades históricas de sus elecciones sabiendo que Hafter está golpeando a comunidades civiles en su plan subversivo para robar el poder".

Mientras que el vicepresidente Maitig señaló que "ningún Gobierno al mundo puede aceptar que las milicias de Hafter ataquen la capital".

Maitig destacó que Hafter tiene la intención de hacerse con el poder para volver al periodo militar que vivió el país y que esto "no se puede aceptar", y aseguró que tanto Italia como Francia son aliados del Gobierno apoyado por la ONU.