Diario Vasco

Madrid, 16 abr (EFE).- El director de Save the Children en España, Andrés Conde, tiene claro que toda la "presión" ejercida sobre las ONG que operan en el Mediterráneo, incluyendo la suya, obedece a la voluntad "deliberada" de los países europeos para "eliminar los testigos" del mar para invisibilizar la situación.

Mientras tanto, las llegadas de inmigrantes a España siguen descendiendo, aunque Conde apunta en declaraciones a Efe que "los flujos migratorios son dinámicos y muy difíciles de predecir". "Nadie sabe con certeza lo que puede ocurrir", señala.

De lo que sí está convencido es de que esta bajada de las llegadas en los dos últimos meses -en marzo entraron por vía marítima 588 personas, un 37 por ciento menos que en febrero, cuando lo hicieron 936, mientras que en enero lo hicieron 4.104- "está vinculada a decisiones políticas".

"Si hasta enero España ha sido el país que más migrantes ha recibido en la UE y de pronto se ha parado por completo, eso tiene que ver sin ninguna duda con la predisposición del Gobierno de Marruecos a la gestión de su frontera".

Y "mientras el Gobierno de Marruecos mantenga la situación actual, la llegada de inmigrantes será tan escasa como lo está siendo ahora" y, aunque sea difícil predecir lo que va a ocurrir en el medio plazo, "hay un horizonte importante que son las elecciones europeas y donde sin duda" el reino alauita "va a mirar".

Además, el director de la oenegé ha lamentado la paralización de las operaciones de rescate en el Mediterráneo y el bloqueo de los buques Open Arms, que cumple tres meses parado en el puerto de Barcelona, y del Aita Mari, que ayer tuvo que cambiar repentinamente de rumbo hacia Palma de Mallorca para no desobedecer la orden de la Autoridad Marítima Española.

"Nuestra ausencia lo que lleva es a una invisibilización de la situación por parte de los países, y eso es sin duda deliberado. Se están poniendo muchas trabas administrativas para hacer esas tareas de salvamento y rescate", censura.

Porque, en su opinión, "toda la presión" que se ha ejercido sobre las organizaciones humanitarias es fruto de "una determinación para eliminar los testigos en el mar".