Diario Vasco

Buenos Aires, 16 abr (EFE).- La querella argentina contra el franquismo busca desde 2010 identificar a los autores de crímenes cometidos durante el franquismo y sancionarlos, y ese seguirá siendo su objetivo al conocerse este martes la muerte, a los 99 años, de uno de sus impulsores, el español Darío Rivas.

Junto a Rivas, hijo del alcalde de un municipio gallego asesinado durante la Guerra Civil (1936-1939), firmaron el texto original de la querella las argentinas Inés García y Adriana Fernández, quien hoy aseguró a Efe que "jamás" van a "bajar los brazos" aunque no reciban toda la cooperación que necesitan por parte de España.

"Vamos a seguir esperando mas respuestas desde España, desde aquí se envían exhortos pero si realmente son rechazados desde allá mucho más no se puede hacer. Vamos a seguir, bajar los brazos jamás", afirmó.

A pesar de las negativas con las que se han topado, Fernández es optimista ante la posibilidad de que "en algún momento haya un cambio fuerte en España y que los juicios se puedan hacer", y espera que suceda pronto.

"El problema de esto es que se están muriendo las víctimas sin justicia y los victimarios se mueren sin castigo", añadió.

Uno de los mayores retos que enfrentan a corto plazo es la posibilidad de que el exministro español Martín Villa viaje a Buenos Aires el próximo septiembre para prestar declaración ante la jueza Servini de Cubría.

Martín Villa estuvo vinculado al franquismo principalmente a través de sus organizaciones sindicales, ocupando puestos como director del Sindicato Español Universitario y dirigente de la Organización Sindical.

Además ocupó el cargo de ministro de Relaciones Sindicales durante el epílogo del régimen, entre diciembre de 1975 y julio de 1976, puesto en el que tuvo que gestionar un incidente con un grupo de obreros en huelga que se saldó con cinco muertos y 150 heridos.

Villa, que durante la transición a la democracia fue también ministro del Interior, de Administración Territorial y vicepresidente del Gobierno, forma parte de la lista de 20 personas contra las que la magistrada De Cubría emitió una orden de detención en 2014 por su vinculación a crímenes cometidos durante la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).

Para gestionar mejor los aspectos de la querella, Fernández y García fundaron en 2018 la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Argentina, a imagen de la ARMH española, y que además incorpora la función de "difundir la memoria histórica de España en Argentina" para que los más jóvenes conozcan la verdad sobre sus antepasados.

"Hay una historia muy sesgada, queremos también que los jóvenes intercedan, pregunten, ¿Qué pasó con mi abuela?, ¿Por qué vinieron mis abuelos acá? Empezar a difundir y armar rompecabezas de nietos y nietas", agregó.

La ARMH argentina tiene como presidente honorífico al fallecido Darío Rivas, pionero en su momento y ahora símbolo de la lucha por la memoria.

"Él tenía unos ideales realmente inclaudicables. Era muy recto, tenía convicciones muy firmes. El que haya presentado la querella y haya luchado para nosotros es el legado que nos deja, la puerta que abrió", rememora sobre una persona que soñaba con "ver como sacan a Franco del Valle de los Caídos" y que aún superados los 90 años se caracterizaba por ser "muy vivo y muy libre".

"Él, con 96 años, corrió a Angela Merkel llevándole una carta para decirle que Alemania tenía que pedir perdón a España por el bombardeo de Guernica", concluyo Fernández.