Diario Vasco

Madrid, 16 abr (EFE).- El presidente del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, Lluis Comerón, opina que se debe afrontar el duelo por el incendio que este lunes afectó gravemente a la catedral de Notre Dame de París, "como cuando muere un amigo al que no le has dicho lo que le apreciabas y haces propósito de enmienda".

"Creo que la mejor manera de afrontar el duelo por una pérdida tan grande es con propósito de enmienda, pensar en nuestras propias ciudades y dar más valor a lo que debemos conservar; también -ha dicho el arquitecto en una entrevista telefónica con EFE- ver qué estamos haciendo ahora para que lo conserven próximas generaciones".

Comerón asegura que lo ocurrido ayer en Notre Dame "produce en cualquier arquitecto un sentimiento de pérdida tremendo, de vacío prácticamente, porque es un edificio que hemos estudiado todos".

"Lo que me gustaría subrayar es que estos sentimientos van más allá del conocimiento específico que tenemos, es algo sentido globalmente. Y lo que eso refleja -reflexiona- es que la arquitectura tiene un valor profundo para todos nosotros muy superior al que le damos habitualmente".

El máximo responsable de los arquitectos españoles entiende que los cerca de nueve siglos de existencia que tiene Notre Dame le confieren un valor específico que tiene que ver "con la edad y con la historia".

"Pero mi sensación es que el sentimiento tiene más que ver con la pérdida de un amigo o de cosas importantes que sólo cuando las pierdes te das cuenta del valor que tenían para ti. El estado de shock y de enorme tristeza que nos ha producido el incendio tiene que ver con ese sentimiento".

Las cosas que "siempre han estado ahí y damos por obvias forman parte de nuestras vidas aunque no seamos conscientes, y aunque estén a distancia -precisa Comerón-, pero es que forman parte de nuestra cultura en el mejor sentido de la palabra, en el sentido no académico, sino de compartir".

El presidente del Consejo de Arquitectos se queda sin modo de medir cuando intenta explicar su "valor económico" porque es "incuantificable".

"Nos hemos acostumbrado a que las cosas se valoren por métodos indirectos, como el número de turistas o el dinero que dejan. Es absurdo intentarlo -señala-, porque el valor sería la suma de espacios que ocupaba en nuestras cabezas, en el imaginario de las personas".

Valora Comerón la política cultural de defensa y preservación del Patrimonio que tiene España; aunque también alerta de "los muchos años de dificultades económicas" y de la necesidad de "estar atentos" si aparecen señales de alarma.

En cuanto a la reconstrucción, "a los arquitectos inevitablemente se nos va la cabeza a este lado. Pero no sé el cómo, se abre ahora ese debate. De lo que si estoy convencido es el objetivo: superar el duelo a base de recuperar en la medida de lo posible ese valor perdido".