Diario Vasco

Lisboa, 16 abr (EFECOM).- El Gobierno portugués declaró este lunes la alerta por crisis energética debido a la huelga de transportistas, medida que permite movilizar a militares y fuerzas de seguridad para garantizar el abastecimiento de combustible.

La medida fue anunciada por el ministro Adjunto y de Economía, Pedro Siza Vieira, durante una declaración a la prensa en el Parlamento, donde explicó que la alerta permite movilizar a todos los agentes de protección civil para restablecer el abastecimiento de combustible en las infraestructuras críticas y las gasolineras.

La declaración de alerta también obliga a los conductores de vehículos pesados a ayudar con el transporte de combustibles si fuese solicitado por las autoridades y da prioridad a las fuerzas de emergencia y seguridad a la hora de repostar.

Antes de estas medidas excepcionales, el Gobierno portugués ya había aprobado en consejo de ministros la llamada "requisición civil", un instrumento legal que permite blindar unas operaciones mínimas para garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales.

Este instrumento, que el Ejecutivo del socialista António Costa sólo había utilizado una vez en casi tres años de medio de legislatura -con el paro de enfermeros-, fue accionada porque no se están cumpliendo los servicios mínimos decretados antes de la huelga.

La huelga de los transportistas de mercancías peligrosas está causando estragos especialmente en los aeropuertos, entre ellos el de Lisboa, que dejó de recibir combustible el pasado mediodía.

La gestora aeroportuaria lusa, ANA, admitió que la situación podría afectar a la operación aérea y, según medios locales, varios aviones han tenido que realizar paradas en aeropuertos españoles para repostar.

Al final de la tarde, un grupo de camiones cisterna con combustible escoltado por las autoridades salió en dirección al aeropuerto desde las instalaciones de la Companhia Logística de Combustíveis (CLC) en Aveiras de Cima, a unos 50 kilómetros.

La huelga de los transportistas de mercancías peligrosas, que se produce en vísperas de las vacaciones de Semana Santa, también está afectando al aeropuerto de Faro (sur), que desde esta mañana está utilizando sus reservas de emergencia.