Diario Vasco

Santiago de Chile, 16 abr (EFE).- El administrador apostólico del Arzobispado de Santiago, el obispo español Celestino Aós, aseguró hoy que la Iglesia católica "no es un gueto cerrado" ni tampoco un grupo que esté al margen de la comunidad chilena.

"Somos parte de la sociedad chilena", destacó el religioso tras entrevistarse este martes con el presidente del país, Sebastián Piñera.

Aós indicó que acudió al Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, para un saludo protocolar, oportunidad en la que también habló con el mandatario del "deseo de que Chile prospere y que desaparezca la corrupción".

"Hemos hablado del deseo de que Chile vaya prosperando y vaya siendo cada vez un país donde el mal no esté presente, donde desaparezca la corrupción, la violencia, todas esas cosas que aparecen (también) en la Iglesia católica", añadió el administrador apostólico del Arzobispado de Santiago.

En declaraciones a los periodistas, el sacerdote sostuvo que incluso trató con Piñera temas de valores y religiosos de los que ahora mismo están en la agenda.

Además, dijo que se habló de la vida y de la muerte y que en este último punto la conversación fue más profunda, pues ahora se está presentando un proyecto en Chile en el que se discutirá el tema de la eutanasia.

"De la visión que nosotros tenemos, (yo) como persona creyente, de que la persona merece siempre todo el respeto y debemos cuidar y darle las oportunidades para que esa persona se pueda desarrollar, pueda ser un ciudadano en definitiva", subrayó.

Aunque nunca lo señaló, aparentemente en la reunión con Piñera no se trató el tema de los abusos sexuales cometidos por miembros del clero chileno.

Aós fue designado por el papa Francisco para la archidiócesis de Santiago el pasado 23 de marzo después de aceptar la renuncia del cardenal Ricardo Ezzati, imputado por haber encubierto presuntamente casos de abuso sexual.

La Conferencia Episcopal de Chile publicó el pasado agosto una lista con los nombres de 42 sacerdotes y un diácono condenados por la Justicia civil o la canónica por abusos sexuales a menores.

La Fiscalía Nacional de Chile investiga a 219 religiosos chilenos en 158 casos de abusos sexuales contra 241 víctimas, de las cuales 123 eran menores de edad en el momento de los hechos.