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Moscú, 16 abr (EFE).- El Ministerio de Exteriores de Rusia condenó hoy los intentos de Ucrania de implicar al Tribunal de Derecho del Mar de la ONU en la disputa en torno a los marineros detenidos en el estrecho de Kerch en noviembre de 2018.

"La parte ucraniana vuelve a actuar de un modo deshonesto al intentar utilizar esta situación, surgida a consecuencia de las acciones ilegales de los buques ucranianos, con fines políticos internos", declaró en una nota la Cancillería rusa.

El documento señala que Ucrania se dirigió al Tribunal de Derecho del Mar de la ONU con una solicitud de imponer medidas temporales "pese a las posibilidades de realizar consultas previstas por las leyes internacionales, incluyendo los acuerdos ruso-ucranianos".

"En relación al proceso iniciado por Ucrania en base a la Convención de 1982, la parte rusa parte del hecho de que el Tribunal de Derecho del Mar no tiene jurisdicción para dirimir el 'incidente de Kerch'", constató el ministerio.

Según la Cancillería, los derechos de los marineros ucranianos detenidos se respetan, ellos tienen acceso a abogados y reciben ayuda médica.

"Un proceso jurídico internacional no debe entorpecer la investigación penal que lleva a cabo Rusia, y sus resultados no pueden ser predeterminados por la decisión de un órgano legislativo internacional", añade el documento.

La Cancillería rusa hizo un llamado a la parte ucraniana a actuar honestamente con el fin de dar solución a los problemas "surgidos por su culpa" y "mostrar una preocupación real respecto a sus ciudadanos", realizando consultas con Rusia en vez de presentar demandas a instituciones internacionales.

El 25 de noviembre de 2018 Rusia anunció la interceptación de tres buques ucranianos y la detención de sus tripulantes en aguas rusas del mar Negro.

Por su parte, Ucrania mantiene que la captura se produjo en aguas internacionales, después de que los guardacostas rusos les cerraran el paso por el estrecho de Kerch cuando se dirigían hacia el mar interior de Azov, compartido por ucranianos y rusos.

El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB) defendió el uso de la fuerza contra los barcos ucranianos al señalar que desoyeron las demandas de los guardacostas de detenerse y apuntaron con sus armas contra las lanchas rusas.

El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que si los guardacostas hubieran actuado de otra forma "habría que haberlos llevado a todos a juicio".

El futuro de los marineros es ahora una de las principales incógnitas, pues varios especialistas han sugerido la posibilidad de su intercambio por rusos presos en las cárceles ucranianas.

El líder ruso afirmó al respecto que el asunto sobre un eventual intercambio podría ser abordado únicamente después de que haya finalizado el proceso penal contra los marineros en Rusia.