Diario Vasco

León, 16 abr (EFE).- La gimnasta del Club Almara-Burjassot Miriam Guerra ha declarado a Efe que confía en repetir en una Copa del Mundo tras su debut el pasado fin de semana en la disputada en Sofía (Bulgaria), pero hacerlo "por méritos propios y no por la lesión o ausencias de compañeras".

Guerra, que fue llamada en última instancia tras la lesión de la gimnasta catalana Natalia García, acompañó a María Añó en la cita en la capital búlgara donde acabó ocupando la posición 55 en la general del campeonato con 55,500, por los 65,100 de su compañera, vigésimo octava al final.

A pesar de mostrar su "incomprensión" por las bajas puntuaciones recibidas en cinta (11,750) y aro (13,450), ha considerado que su debut fue "un cúmulo de sensaciones, pero en general la mayoría satisfactorias".

Desde su punto de vista, también pudo influir en las puntuaciones el nulo conocimiento de sus ejercicios por parte de las jueces, por lo que ha reconocido que "está claro que el respeto se gana después de participar en muchas grandes y que se te conozca para que se valoren mejor los aparatos, porque es cierto que tiene mucho que ver la jerarquía".

El podio de la Copa del Mundo lo formaron la rusa Aleksandra Soldatova, que se impuso en cinta, la israelí Linoy Ashram, vencedora en aro y mazas, y la búlgara Katrin Taseva.

Miriam Guerra forma parte del grupo de entrenamiento del Club Ritmo de León a las órdenes de Ruth Fernández en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la capital leonesa.

Antes de la disputa de la Copa del Mundo de Sofía logró una medalla de plata en mazas y la quinta posición en la general final del Torneo Internacional de Zagreb (Croacia) en el que se impuso su compañera de entrenamientos, la leonesa Paula Serrano.

A partir de ahora tendrá el control, con el resto de internacionales españolas este próximo fin de semana en Ourense y posteriormente el resto de citas con el Club Ritmo León y también, a nivel internacional con el Almara-Burjassot con el que acudirá a un Torneo Internacional en Bulgaria.