Diario Vasco

Máxima tensión

Madrid, 16 abr (EFE).- Sin tregua han transcurrido las casi dos horas ininterrumpidas del debate "a seis" de esta noche. En ausencia de los principales candidatos, los seis grupos políticos con mayor representación parlamentaria han retratado la tensión máxima que respira la campaña electoral del 28A.

Desde el primer minuto la candidata del PP por Barcelona Cayetana Álvarez de Toledo ha indicado por dónde circularía su estrategia: "El señor Sánchez es una persona indecente".

El silbido de las balas no ha dejado de sonar desde entonces.

Casi como gritos en el desierto han sido las apelaciones a las "propuestas" de los programas electorales, y es verdad que los contendientes han recitado algunas, pero ya se sabe lo que ocurre con las medidas cuando se masca la tensión: que se pierden.

PP (Álvarez de Toledo), PSOE (María Jesús Montero), Unidas Podemos (Irene Montero), Ciudadanos (Inés Arrimadas), ERC (Gabriel Rufián) y PNV (Aitor Esteban) han protagonizado el que puede ser el único debate de RTVE en la presente campaña y ya se verá si el más tenso, porque méritos no han faltado. Las polémicas no han cesado.

La más áspera y desagradable ha sido la que ha enfrentado Álvarez de Toledo con Irene Montero cuando la representante del PP ha cuestionado el "no" como prueba de un posible delito sexual, algo que el PSOE lleva en su programa vía reforma del Código Penal. "¿Un silencio es un no?, se ha preguntado la candidata popular.

Ha añadido: "¿De verdad van diciendo ustedes sí, sí, sí hasta el final? Un poco extraño, ¿no?".

Para Rufián ha sido una declaración "gravísima", lo que ha llevado a Álvarez de Toledo a exigir que concretara el qué. El candidato de ERC ha evitado dar detalles.

Irene Montero no, aunque pareció que se contuvo al final.

"¿Me está acusando de justificar una violación?", ha retado la candidata del PP. Montero: "Vaya a los tribunales". Álvarez de Toledo no ha negado que lo haga.

Los orígenes de la tensión han sido numerosos y diversos, y han estado presentes en cada uno de los tres bloques del debate.

En el primero, sobre política económica, Álvarez de Toledo y Arrimadas, por un lado, y María Jesús Montero, por otro, han rivalizado sobre quién defiende más intensamente a Andalucía. En un contexto así el archiconocido "chiqui" de la ministra andaluza de Hacienda tenía que salir. Salió. "Ataques personales" ha visto la exconsejera andaluza.

Las políticas sociales han ocupado el segundo bloque, engullido por la polémica sobre el consentimiento ante delitos sexuales, y el modelo territorial ha circulado por el tercero. Nunca amainó el temporal.

Los indultos, que cuántas naciones hay, el documento de Pedralbes que vieron Pedro Sánchez y Quim Torra, la Constitución que se rompe o no se rompe...

Durante casi dos horas, los reproches y los ataques no han parado de llover: "No le voy a contestar, es insultante", le ha espetado Montero (PSOE) a Álvarez de Toledo antes de que ésta zanjara: "Insultante es lo que hace con la inteligencia de los españoles". En este plan.

La palabra "chaval" ha dado de sí. Arrimadas ha llegado a llamar a Rufián "chaval", y se ha liado parda cuando el candidato de ERC se ha referido a los "siete chavales de Alsasua".

"Es que es una vergüenza que sea socio de Sánchez", se le ha oído mascullar a la candidata de Ciudadanos.

Parece que no, pero Aitor Esteban ha estado, y tampoco se ha dejado en casa la ira. Ha expresado su hartazgo por el uso como "arma electoral arrojadiza" de Cataluña y Euskadi.

Quedan once días para las elecciones.