Diario Vasco

A Coruña, 16 abr (EFE).- Hace menos de dos meses, los caminos de Manuel Mosquera y el Deportivo se separaron para que el entonces miembro de la secretaría técnica blanquiazul asumiera el banquillo del Extremadura; el domingo, en Riazor, se reencontrarán porque la "cláusula del miedo" no ha llegado a los entrenadores.

El 27 de febrero, Mosquera dejó su puesto dentro del organigrama del Deportivo, en el que ocupó diferentes cargos (fue entrenador del filial), para enrolarse como entrenador del Extremadura, en el que había militado como futbolista.

De aquella etapa como jugador, en Almendralejo se le admira. El coruñés defendió trece temporadas la camiseta del conjunto extremeño en dos etapas.

Jugó en el Francisco de la Hera en las tres categorías principales del fútbol español: llegó en Segunda B en la temporada 1991/92 procedente del Deportivo, con el que había jugado en Segunda División, ascendió en 1994 a la categoría de plata, se fue al Compostela para jugar en Primera, y subió a esa categoría en 1998 en su segunda etapa con el Extremadura.

Allí siguió hasta 2005, tras una temporada en Primera, tres en Segunda y otras tres en Segunda B y celebró más de cien goles.

Mosquera, que dio el salto a los banquillos, llegó a entrenar al filial del Deportivo, y después de haber pasado por la secretaría técnica, el club gallego le facilitó la salida "para su crecimiento profesional" en el Extremadura.

De vuelta a su otra casa, ha conseguido ganar la mitad de los partidos, entre ellos, los dos más recientes, ante el Almería (1-0) y el Málaga (1-2), aunque eso no le ha servido para sacar, por ahora, al equipo de las posiciones de descenso.

Mosquera se sentará el domingo en el banquillo de Riazor porque con los entrenadores, por ahora, no hay esa "cláusula del miedo" que los clubes suelen aplicar a los jugadores que ceden a otros equipos.

El técnico del Extremadura se ha desligado del Deportivo, pero conoce bien la estructura blanquiazul, a sus futbolistas, los puntos fuertes y los débiles y ese será uno de los hándicaps a los que se enfrente el Deportivo el próximo fin de semana.

"Manuel conoce muy bien al equipo y el club y eso les permitirá conocer puntos débiles nuestros", explicó el capitán del Deportivo, Álex Bergantiños.

El Deportivo necesita ganar después de ocho partidos (sin contar el suspendido con el Reus) sin lograr la victoria y tendrá que superar a Mosquera, el Extremadura y la ansiedad propia.