Diario Vasco

La Haya, 16 abr (EFE).- La fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Fatou Bensouda, hizo este martes un llamamiento a los grupos armados de Libia para que "respeten las normas del derecho internacional humanitario" y advirtió a las personas que cometan crímenes de guerra o los alienten de que "son susceptibles de ser procesados".

Bensouda dijo en un comunicado que está "profundamente preocupada" por la escalada de violencia en Libia producida por el avance del Ejercito Nacional Libio (LNA en inglés) en su avance hacia la capital, Trípoli.

Las partes deben "tomar todas las medidas necesarias para proteger a los civiles y las infraestructuras civiles, incluidas las escuelas, los hospitales y los centros de detención", añadió la fiscal gambiana.

Así mismo, recordó que los comandantes "que tengan control, autoridad y mando efectivo sobre sus fuerzas pueden ser considerados penalmente responsables por los delitos cometidos por sus subordinados".

La jurista aseguró que su oficina ya está investigando varios casos en Libia y continúa siguiendo la situación en el país, por lo que no dudará en "ampliar" las pesquisas "para cubrir nuevos casos de delitos".

El Consejo de Seguridad de la ONU remitió el conflicto armado libio a la CPI en 2011 y el tribunal mantiene actualmente tres órdenes de arresto contra comandantes o generales del país, aunque ninguna ha sido ejecutada.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyó militarmente a la victoria de los diferentes grupos rebeldes contra la dictadura de Muamar al Gadafi.

Desde 2014 tiene dos focos de poder enfrentados, un gobierno sostenido por la ONU en Trípoli -que apenas controla la capital y algunas zonas del oeste- y otro establecido en la ciudad oriental de Tobruk tutelado por el mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del Ejército Nacional Libio que domina cerca del 70 % del territorio.

La ofensiva militar de Hafter sobre Trípoli ha provocado que la capital se asome a un baño de sangre, pues los combates con armas pesadas están afectando a áreas residenciales y hay un número indeterminado de civiles atrapados.