Diario Vasco

Bruselas, 16 abr (EFE).- El pleno del Parlamento Europeo (PE) aprobó este martes una serie de medidas para reducir los riesgos del sector bancario y avanzar hacia la Unión Bancaria, con las que se pretende fortalecer la supervisión y regulación de las entidades.

La normativa, ya pactada informalmente con los Estados miembros, establece requisitos prudenciales para reforzar la resistencia de los bancos.

La Eurocámara explicó en un comunicado que con ello se busca impulsar la economía europea mediante el aumento de la capacidad crediticia y potenciando la liquidez de los mercados de capital, además de fijar normas claras para que los bancos afronten posibles pérdidas sin necesidad de recurrir a rescates financiados por los contribuyentes.

Los eurodiputados quieren que los bancos reciban un trato ajustado a su perfil de riesgo y su importancia sistémica.

Así, las entidades "pequeñas" estarán sujetas a procedimientos simplificados, sobre todo, en lo referente a las obligaciones de información y a los fondos que deberán dejar en reserva para cubrir pérdidas.

Los grandes bancos de importancia sistémica tendrán que apartar fondos más elevados para hacer frente a posibles pérdidas y reforzar así el principio de recapitalización interna, que implica cargar las pérdidas a los partícipes, como tenedores de bonos, para evitar la quiebra, en vez de utilizar fondos públicos para ello.

La Eurocámara agregó que dado que las pequeñas y medianas empresas suponen un riesgo sistémico mucho menor que las grandes corporaciones, las exigencias de capital a los bancos serán más bajas si financian, sobre todo, pymes.

Según el PE, eso debería ayudar a dinamizar el crédito a las compañías de menor tamaño.

El Parlamento también respaldó la directiva sobre capacidad de absorción de pérdidas y recapitalización de las entidades de crédito y el reglamento sobre el mecanismo único de resolución, lo que significa que los estándares internacionales sobre absorción de pérdidas y recapitalización se incorporarán a la legislación europea.

Esta nueva ley, que establece una guía para que los bancos puedan afrontar sus pérdidas, debe asegurar que las entidades cuentan con suficiente capital y deuda reestructurable como para no tener que recurrir a rescates financiados por los contribuyentes.

En cuanto a las reglas para aplicar un "poder de moratoria" (en la práctica, un corralito), suspenderán los pagos de los bancos que atraviesen dificultades.

Esta opción podrá utilizarse cuando se determine que el banco está en quiebra o corre el riesgo de caer en ella, en ausencia de posibilidades dentro del sector privado para evitarlo.

El alcance de la moratoria sería proporcional y adaptado a cada caso concreto y si la resolución de un banco quebrado o en riesgo de quiebra no va en el interés público, se deberá proceder a su liquidación de manera ordenada y de acuerdo con la legislación nacional, indicó la Eurocámara.

Los eurodiputados también dieron luz verde a un conjunto de disposiciones para proteger a los pequeños inversores del riesgo de quedar atrapados con deuda reestructurable, si adquieren, por ejemplo, bonos que no son en realidad apropiados para el cliente minorista.

Los contratos financieros regidos por la legislación de terceros países tendrán que incluir una cláusula para garantizar que están cubiertos por las normas europeas de resolución sobre reestructuración y moratoria.

El pasado 15 de febrero, el Consejo (los países) ya dio su visto bueno a un acuerdo sobre el paquete para reducir el riesgo bancario alcanzado con la Eurocámara.