Diario Vasco

Kiev, 16 abr (EFE).- La expiloto ucraniana Nadezhda Sávchenko, en prisión preventiva desde hace un año acusada de planear un ataque terrorista contra el Parlamento de Ucrania, quedó en libertad hoy sin que los tribunales adoptaran nuevas medidas cautelares.

La Fiscalía General de Ucrania insistió en que existen pruebas suficientes contra Sávchenko y el exjefe del Centro de Liberación de Prisioneros Volodomir Rubán, considerado su cómplice y también liberado hoy, medida con la que, según denunció, el sistema jurídico permite la impunidad en casos como este.

"Las últimas decisiones jurídicas de impacto, cuando culpables de asesinatos y terrorismo se libran de la cárcel, nos obliga a reconocer que el sistema jurídico está gravemente enfermo", declaró el fiscal general Yuri Lutsenko en su cuenta de Facebook.

Además, señaló que esta decisión no significa que se les retiren las acusaciones a Sávchenko y Rubán.

Sávchenko volvió a defender su inocencia y expresó su determinación a luchar por cambiar "el sistema político ucraniano" y expulsar al "vejestorio" que radica en el Parlamento.

"No huyo al extranjero como pronosticaron los fiscales. No huyo de Ucrania, porque soy una heroína de Ucrania. Y para mí Ucrania no es una palabra vacía, voy a luchar por Ucrania hasta la victoria final", afirmó, citada por Interfax-Ukraina.

Sávchenko fue detenida el 23 de marzo de 2018, un día después de que la Rada Suprema (Parlamento) levantara su inmunidad parlamentaria a petición de la Fiscalía General.

Rubán a su vez fue arrestado el 8 de marzo del año pasado en un puesto de control en la región de Donbás, en el este del país, en posesión con un "arsenal de armas".

La Justicia ucraniana dice tener pruebas de que Sávchenko contactó personalmente con miembros de las fuerzas de seguridad ucranianas para convencerles de preparar un ataque contra "altos cargos" del Gobierno, en el cual Rusia también estaría involucrada.

La expiloto, que se había convertido en un símbolo de la resistencia ucraniana contra las milicias prorrusas que ocuparon el este del país, fue condenada en Rusia a 22 años de cárcel en 2014 acusada de complicidad en el asesinato de dos periodistas rusos.

En mayo de 2016 fue liberada tras ser indultada por el presidente ruso, Vladímir Putin, y canjeada por dos agentes de la inteligencia rusa gracias a un acuerdo entre ambos países.

Ya de vuelta a Ucrania fue condecorada con la Estrella de Oro por el presidente de este país, Petró Poroshenko, e inició sus primeros pasos en la política ucraniana como diputada de la Rada Suprema, aunque no tardó en ganarse adversarios debido a sus declaraciones incendiarias contra miembros del Gobierno.