Diario Vasco

Madrid, 16 abr. (EFE).- Endurecer las sanciones a los presos que agredan a funcionarios en las cárceles o que los trabajadores puedan usar pistolas Taser como elemento "disuasorio" son algunas de las propuestas del sindicato CSIF para evitar los ataques de los internos conflictivos en las prisiones.

En una rueda de prensa, el presidente de la Administración General del Estado del sindicato, Adolfo Fernández, y el portavoz de funcionarios de prisiones, José Manuel Couso, han presentado hoy sus propuestas para mejorar la situación en las cárceles, que han calificado de "preocupante".

Para el CSIF, con las medidas que se propone "es posible que no exista ni una sola agresión", frente a las 400 que, según el sindicato, se contabilizaron el pasado en las cárceles de toda España, y 17 sólo en la última de semana de este mes.

Los presos "muy conflictivos" -unos 300 o 400 en toda España, según sus cálculos-, se valen de su ingenio y de elementos que ofrecen los centros, como cepillos de dientes o bolígrafos, para crear armas "muy peligrosas que, desde luego, pueden matar" y con las que atacan a otros internos o a los trabajadores.

Para lograr su objetivo de "cero agresiones", el CSIF apuesta por el endurecimiento de las sanciones, ya que ahora los castigos consisten en la privación durante "como mucho dos semanas" de privilegios como paseos, pero muchas veces ni siquiera se cumplen".

CSIF pide que los trabajadores puedan usar pistolas Taser -armas de electrochoque- para garantizar su protección, como elemento "disuasorio" y "sin que suponga ningún peligro para los internos".

También demanda que los funcionarios de prisiones sean considerados agentes de la autoridad para que las agresiones hacia ellos "no salgan gratis", y propone que, cuando se produzca una pelea entre presos, estos sean trasladados a otras cárceles de máxima seguridad.

El pasado 25 de marzo CSIF remitió una petición formal a Instituciones Penitenciarias para trasladarle sus propuestas.

Según han dicho los responsables del sindicato, el secretario general de Prisiones, Ángel Luis Ortiz, les respondió y corroboró la necesidad de, "a corto plazo", tomar medidas, si bien dejó claro que en Interior no son partidarios de que se permita el uso de armas de descarga eléctrica en los centros.

Couso ha abogado por impartir cursos de formación en defensa personal a los funcionarios de prisiones, ya que los presos son "cada vez son más jóvenes" y la edad media de los trabajadores supera los 50 años.

De hecho, de 24.545 funcionarios que forman el colectivo, solo 89 son menores de 30 años, según CSIF.