Diario Vasco

Seúl, 16 abr (EFE).- Corea del Sur conmemoró hoy con diferentes y emotivos actos el quinto aniversario del trágico hundimiento del ferri Sewol, en el que perdieron la vida 304 personas, la mayoría estudiantes de secundaria que se encontraban en un viaje escolar.

La principal ceremonia, a la que acudieron unas 5.000 personas, se celebró en un parque de la localidad de Ansan (80 kilómetros al sur de Seúl), de donde procedían los estudiantes.

A su vez, un grupo formado por 24 familias de víctimas del instituto Danwon de Ansan navegaron hasta el lugar en el que se hundió el transbordador, a unos 70 kilómetros de la isla meridional de Jindo, y allí pronunciaron los nombres de los ahogados y lanzaron flores al mar, según informó la agencia Yonhap.

También se celebró otro acto en Incheon (al oeste de Seúl) en memoria del resto de víctimas (41) de la tragedia.

En la isla de Jeju, a donde se dirigía el Sewol, se celebró una ceremonia y posteriormente se realizó una procesión hasta el puerto en el que debía haber amarrado el ferri.

"Insisto en mi compromiso para prevenir que tragedias como esta no se repitan. Se harán los máximos esfuerzos para determinar la verdad sobre la tragedia y castigar a aquellos responsables", dijo el presidente surcoreano, Moon Jae-in, en un mensaje publicado hoy por su oficina.

Un comité de investigación concluyó en 2014 que el accidente se atribuyó al rediseño ilegal del barco, de 6.825 toneladas, a que éste transportaba más del doble de la carga permitida o a los errores cometidos por el timonel.

La investigación subrayó además que la deficiente respuesta de la tripulación (cuyo capitán fue condenado en 2015 a cadena perpetua por negligencia) evitó que se rescatara a un mayor número de pasajeros.

Sin embargo, muchos familiares de víctimas han denunciado que el comité estuvo controlado por el Ejecutivo de la expresidenta conservadora Park Geun-hye, que ocupaba la jefatura de Estado en el momento del accidente, y que el órgano evitó una investigación a fondo para proteger a implicados.

Informes posteriores han mostrado que la oficina presidencial surcoreana falsificó el protocolo que se siguió para informar del suceso a Park, que no apareció en público hasta muchas horas después del hundimiento.

La expresidenta fue destituida por un caso de corrupción y está actualmente en la cárcel cumpliendo dos condenas que suman 32 años de cárcel.