Diario Vasco

Trípoli, 16 abr (EFE).- Al menos 174 personas han muerto y 758 han resultado heridas durante los combates que desde hace dos semanas libran por el control de Trípoli el Gobierno impuesto por la ONU en la capital y las tropas lideradas por el mariscal Jalifa Hafter, el hombre fuerte del país.

Un total de 14 muertos y 36 heridos son civiles, detalló el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tarik Jasarevic, quien insistió en que la institución dependiente de la ONU ha multiplicado su despliegue en el país.

"La OMS ha desplegado equipo quirúrgico adicional para ayudar a los hospitales a atender a los heridos", explicó.

Las batallas estallaron el pasado 4 de abril, fecha en la que el mariscal Hafter ordenó la conquista de Trípoli pese a la presencia del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en su interior, en un claro mensaje a la comunidad internacional.

Desde entonces, los combates -que han desplazado a más de 8.000 personas- se libran a diario en torno al antiguo aeropuerto internacional de Trípoli, un enclave de alto valor estratégico para la conquista de la ciudad.

El aeródromo, en desuso desde hace años, está desde el fin de semana en poder de las fuerzas orientales de Hafter, que tratan de avanzar por el eje meridional desde la localidad de Tarhouna, a unos 60 kilómetros al sur de la ciudad.

En los enfrentamientos, que han afectado el precario suministro eléctrico en la ciudad, también participan milicias procedentes de la vecina ciudad-estado de Misrata, principal puerto comercial de Libia, enviadas en auxilio del Gobierno impuesto por la ONU en 2016 tras su fallido plan de paz.

La batalla por el control de Trípoli, que de resultar victoriosa para el mariscal Hafter le concedería prácticamente el control del país, ha puesto de relieve la compleja red de injerencias extranjeras que padece Libia desde la revolución que en 2011 acabó con la dictadura de Muamar al Gadafi.

En particular, entre Francia, afín al mariscal Hafter, e Italia, principal apoyo político del Gobierno impuesto por la ONU y uno de los socios militares de la ciudad-estado de Misrata, donde tiene desplegadas tropas.