Diario Vasco

Madrid, 16 abr (EFE).- El líder del PP y candidato, Pablo Casado, ha acusado hoy a la izquierda de llevar una "agenda divisiva" para enfrentar a hombres con mujeres y hermanos contra hermanos y ha dicho que "basta ya de este país a garrotazos, de esta izquierda insolidaria que por un puñado de escaños es capaz de dividir a la nación".

En un mitin en Madrid, junto al Templo de Debod, con uno 1.200 asistentes, según el PP, ha asegurado que quiere "un país abierto a todos, sin trincheras, sin cicatrices" frente a una izquierda que solo busca enfrentar porque es su única manera de "medrar y gobernar".

Casado ha apelado a la moderación en un acto en el que se ha venido arriba y ha acabado interactuando con el público, a quien ha preguntado si quieren de ministro del Interior al líder del Podemos, Pablo Iglesias, o de Política Territorial a Quim Torra, recibiendo como respuestas siempre un "no" clamoroso.

"Quiero un país libre y orgulloso que mire al futuro, que no crispe y que no confronte, de esto va esta campaña que nos os vendan motos", ha advertido, antes de pedir un "voto suficiente" para sacar a España de esta "pesadilla en blanco y negro".

Pese a su reivindicación de un tono moderado, Casado ha lanzado varias críticas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien a reprochado que "ni se mete con Maduro y visita al dictador cubano" por lo que ha advertido contra él para que en España "no haya una pérdida de libertades similar".

En el mitin también han intervenido, el candidato a la Alcaldía de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; la candidata a la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, y el cabeza de lista al Congreso, Adolfo Suárez Illana, y el del Senado, Pío García Escudero.

Díaz Ayuso ha acusado al Gobierno de Sánchez de ser "totalitario" y tener "presos" a los ciudadanos, que ha comparado con el de Venezuela porque también empezó "con estos tintes", y ha instado acabar con su totalitarismo de la "cultura de la muerte", por querer hablar de la eutanasia, el aborto, y la guerra civil.

Y ha advertido de que el PSOE quiere "fracturar" al centro derecha y pretendía mostrar esta supuesta división con el debate a cinco que ha sido rechazado por la Junta Electoral Central (JEC).