Diario Vasco

Palma, 16 abr (EFE).- El barco "Aita Mari", de la asociación Salvamento Marítimo Humanitario, ha partido este martes desde Palma con un permiso del Gobierno concedido por la Capitanía Marítima y se dirige con medicinas, ropa y otros bienes de primera necesidad hacia las islas griegas de Chios y Lesbos.

La asociación solidaria titular del "Aita Mari" lamenta en un comunicado el "retraso ilógico" acumulado por orden del ejecutivo estatal, puesto que ya disponía de un despacho concedido en Lisboa que le habilitaba para navegar por el Mediterráneo y confía en que este sea "el último impedimento" que demora su tarea.

El presidente de la entidad y armador del barco, Iñigo Mijangos, había criticado antes de obtener el permiso que el Gobierno "ponga trabas, ralentice y criminalice" su actuación de ayuda a refugiados y migrantes al presuponer que van a "cometer algún acto delictivo".

Mijangos ha explicado enrueda de prensa que el "Aita Mari" zarpó de Pasajes (Guipúzcoa), recogió material de ayuda humanitaria en La Coruña y en Lisboa obtuvo el despacho para dirigirse a las islas orientales de Grecia, pero "a pesar de tenerlo todo en orden", el Gobierno le ordenó volver a algún puerto español, entre los que eligió Palma.

"Una vez aquí, hoy no hemos podido entrar en la bahía de Palma debido a que el portaaviones Abraham Lincoln entró previamente y dispone de una zona restringida en el puerto"."Nos hemos tenido que quedar al pairo a unas tres millas y llegar a tierra en un bote", ha explicado el bilbaíno.

Mijangos ha indicado en Chios y Lesbos "hay más de 14.000 personas esperando resoluciones de solicitudes de asilo, viviendo en tiendas de campaña y caravanas precarias al aire libre".

El armador ha insistido en que la ayuda humanitaria que transporta el "Aita Mari" supondrá "un alivio a tanto dolor provocado por intereses políticos europeos" y ha reiterado que el Gobierno de España "se equivoca si piensa que Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) rompe compromisos".

"No entendemos la orden que nos dio el Gobierno de entrar en puerto español para explicar a dónde vamos y para qué", ha recalcado Mijangos, para quien la desconfianza del Ejecutivo no tiene justificación, porque su organización nunca ha cometido una infracción.