Diario Vasco

(Actualiza la NA1305 con palabras de Pedro Sánchez y de Santiago Abascal sobre los incidentes de Rentería)

Madrid, 15 abr (EFE).- Los incidentes del domingo en Rentería, donde cientos de personas trataron de boicotear un acto del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, han elevado la tensión de la campaña, con dirigentes y candidatos cruzándose reproches sobre la forma de abordar no solo estos sucesos, también el debate nacionalista.

Rivera cree que la Fiscalía debería actuar de oficio e investigar los altercados porque según ha dicho esta mañana algunos de los insultos y amenazas recibidos son constitutivos de delito.

Para el líder de Ciudadanos, lo que se vivió en Rentería es la consecuencia de cuarenta años de nacionalismo en el País Vasco y de haber "dado alas" a estas formaciones. Por eso, ha dicho, "no se puede gobernar de la mano de quienes provocan cosas así".

Los demás dirigentes, mientras, se han situado en posiciones muy distintas condenando -o no- los hechos.

Pedro Sánchez no se ha pronunciado sobre lo ocurrido hasta esta noche, cuando en una entrevista en Antena 3 ha sido preguntado tanto por estos incidentes como por el intento de boicot en Barcelona la semana pasada a un acto de la candidata del PP Cayetana Álvarez de Toledo.

El presidente del Gobierno ha reprobado los hechos porque considera que "la democracia es incompatible con la intolerancia" y ha añadido que él defiende una España "respetuosa y tolerante" en la que "el insulto y la discrepancia dejen paso a la palabra, a la razón".

"Por supuesto que la política tiene emoción pero es importante reivindicar la moderación como una actitud vital en política", ha añadido.

El hecho de que Sánchez no hubiera dicho nada hasta esta noche ha sido aprovechado por el líder del PP, Pablo Casado, quien ha criticado el "silencio cómplice" del candidato socialista con los violentos en esta campaña.

Y le ha reclamado que diga si está "al lado de los partidos que jalean la violencia" o piensa adoptar "medidas contundentes para evitarlo".

Desde Podemos, en la misma -y polémica- que tuvo ayer se ha mantenido el responsable de Organización de Podemos, Pablo Echenique. Ayer en Twitter acusó a Ciudadanos de acudir a Rentería a "incendiar la convivencia", y hoy ha ido más allá al señalar que lo que quiere incendiar Rivera es "el conflicto territorial en España".

El líder de su partido, Pablo Iglesias, no ha querido aludir directamente al incidente en su acto de Palma, pero sí ha lanzado un reproche a "algunos" que en esta campaña quieren hablar de ETA en lugar de hacer propuestas electorales.

Y desde Vox, el líder de esta formación de extrema derecha, Santiago Abascal, ha responsabilizado directamente a Sánchez del "clima de violencia" que observa en la campaña, por haber "pactado con todos los enemigos de España y la libertad".

Todo en una jornada en la que Iglesias ha elegido las islas, en su caso Baleares, mientras Casado ha viajado a Canarias, y Sánchez y Rivera se han quedado en la Comunidad de Madrid.

En busca del voto pensionista está Pedro Sánchez, quien hoy ha visitado un centro de mayores en Leganés, donde ha negado que sus políticas sociales supongan "ningún agujero" a las arcas públicas. Para agujero el que dejaron las autopistas rescatadas por culpa de un "desaguisado" del PP, ha dicho.

Y en este centro, ante 200 asistentes, Sánchez ha prometido de nuevo blindar el sistema de pensiones.

Mientras el líder hablaba de pensiones su partido hacía público -por fin- el programa electoral socialista. Aunque no es el último en hacerlo, porque aún falta por conocer el de Ciudadanos.

Un programa en el que el PSOE rechaza tanto el derecho de autodeterminación como la aplicación del 155 en Cataluña. Ni una cosa ni la otra, sino un "nuevo impulso del autogobierno" es lo que prometen los socialistas.

En Las Palmas, Pablo Casado ha vuelto a hacer un discurso contundente contra la inmigración ilegal -que ha repetido después en Tenerife-.

De nuevo, el líder del PP ha hablado de "efecto llamada" o ha denunciado la filosofía de "papeles para todos" que pretende poner en práctica el Gobierno de Pedro Sánchez y ha dicho, también, que estas "oleadas" de inmigrantes ponen en peligro los servicios sociales y el estado de bienestar.

Y en Palma, en el inicio de la temporada hotelera, Pablo Iglesias ha prometido acabar con la precariedad laboral de las 'kellys' -las camareras de hotel-.

Albert Rivera se ha puesto este lunes el traje de motero junto a otros candidatos como Marcos de Quinto y Edmundo Bal y se ha dado una vuelta por una de las carreteras más concurridas por los aficionados a las dos ruedas, la de Santa María de la Alameda.

Allí ha prometido la supresión de los "guardarraíles asesinos" en las carreteras.

Y mientras los candidatos seguían con sus rutas, la Agencia EFE ha celebrado esta mañana un debate sobre economía entre representantes de los cuatro grandes partidos, que ha dejado claros los dos bloques que hay, a derecha e izquierda, en lo que a política fiscal se refiere.

Porque la disyuntiva entre subir impuestos para mejorar la recaudación y financiar mejores políticas sociales, defendida por PSOE y Unidas Podemos, o bajarlos para impulsar la actividad económica, esgrimida por PP y Ciudadanos (Cs), ha sido uno de los momentos clave de este debate.