Diario Vasco

Roma, 14 ene (EFE).- El grupo italiano Telecom ha convocado para el próximo 29 de marzo una asamblea de accionistas, tras la petición de Vivendi, socio mayoritario, para revocar a cinco miembros del consejo de administración afines al fondo de inversión estadounidense Elliott, que controla la empresa de telecomunicaciones.

Telecom explicó en un comunicado que en esa asamblea el grupo aprobará el resultado económico correspondiente al pasado ejercicio y atenderán las peticiones del socio mayoritario, el grupo francés Vivendi.

El pasado mes de diciembre, el grupo galo -que posee el 23,94 % del capital de Telecom- solicitó la convocatoria de una junta de accionistas para, entre otras cosas, nombrar nuevos auditores y destituir a cinco de los miembros designados por Elliott.

Su intención es la de equilibrar el consejo de administración, ya que actualmente está controlado mayoritariamente por miembros apoyados por Elliott, que dispone directamente de cerca del 9 % de Telecom Italia, pero que controla de facto el grupo tras asociarse con otros accionistas.

Vivendi consideró entonces que la asamblea debería tener lugar lo antes posible y en cualquier caso antes de la primera reunión del consejo de administración para evaluar el resultado del pasado ejercicio, que está fijada en el calendario para finales de febrero.

Sin embargo, Telecom no ha hecho caso de estas exigencias y ha fijado la junta para finales de marzo, una decisión que no ha sentado bien a Vivendi, que la ha calificado en un comunicado de "táctica para perder tiempo".

"Estas tácticas para perder el tiempo están afectando negativamente los resultados financieros de Telecom (...) Si la gobernanza y los resultados financieros de la empresa no mejoran significativamente, Vivendi se reserva el derecho a solicitar la convocatoria de una nueva junta de accionistas en verano", ha lamentado Vivendi.

El fondo de inversión estadounidense Elliott Management Corporation, que posee el 8,848 % de las acciones de Telecom Italia, se impuso el 4 de mayo en una junta a Vivendi y logró colocar a diez directivos en el consejo de administración, mientras que el grupo francés se tuvo que contentar con los otros cinco.