Diario Vasco

Jerusalén, 9 ene (EFE).- El tablero político de Israel se fractura con la implosión de algunas coaliciones hasta ahora presentes en el Parlamento y la creación de nuevos partidos políticos que calientan motores de cara a los comicios generales del próximo 9 de abril.

"En cada proceso electoral hay partidos que se agrupan en nuevas plataformas, otros que desaparecen, coaliciones que se rompen y formaciones que afloran y se consolidan", dijo a Efe la experta en opinión pública Dahlia Scheindlin, que considera que este fenómeno es recurrente en la historia política de Israel.

Israel se caracteriza por "un sistema político muy fragmentado, siempre marcado por algún nivel de inestabilidad", un elemento que podría modificar de manera abrupta el panorama político en los próximos tres meses, asegura la analista.

Prueba de ello es que recientemente, el líder del Partido Laborista de Israel, Avi Gabai, quiso dar un golpe de efecto al anunciar su separación de la coalición de centroizquierda Campo Sionista, que integraba con el partido centrista Hatnuá, liderado por la exministra de Exteriores Tzipi Livn.

Gabai hizo este anuncio en una rueda de prensa en la que estaba acompañado por Livni, quien al parecer no había sido informada previamente de la decisión adoptada por el líder laborista.

El anuncio de Gabai, que generó muchas críticas al ser considerado como una humillación pública a Livni, supuso la ruptura del Campo Sionista, que era primera fuerza de la oposición y la segunda mayoritaria en el Parlamento israelí (Knéset), detrás del partido derechista Likud, del primer ministro, Benjamín Netanyahu.

El laborismo, protagonista político durante las primeras décadas de la existencia de Israel, se está hundiendo en las encuestas, mientras que Netanyahu aparece como favorito pese a los varios casos de corrupción por los que es investigado, indica Scheindlin.

Desde que se anunció el adelanto de las elecciones, los movimientos políticos han afectado también a la esfera de la derecha que va más allá del Likud.

La primera implosión fue dentro de la formación ultranacionalista Hogar Judío, que quedó debilitada por la salida del ministro de Educación, Naftalí Benet, y de la titular de Justicia, Ayelet Shaked, que anunciaron la creación de Nueva Derecha, un partido para atraer tanto a laicos como religiosos.

La continuidad de la tercera fuerza parlamentaria Lista Conjunta, coalición integrada por partidos árabes y el antiguo partido comunista, está también en entredicho después de que el diputado Ahmed Tibi, una de sus caras más visibles, solicitara sacar a su formación, Taal (Movimiento Árabe para la Renovación), de la plataforma.

La campaña estará marcada por la división de la sociedad israelí, "muy fragmentada entre distintos grupos políticos y sociales", con partidos que representan y distinguen, entre otros, "a judíos y árabes" o "religiosos y no religiosos", dijo a Efe el profesor de Ciencia Política y miembro del Instituto para la Democracia de Israel, Guideón Rahat.

El planteamiento en relación al conflicto palestino-israelí, con la distinción entre partidos favorables a la ocupación de los territorios palestinos y otros contrarios que apoyan la solución de dos estados, donde en la izquierda se situaría Meretz, será otro de los elementos que condicionarán el voto.

También es relevante el salto a la batalla electoral de varios militares retirados, "un fenómeno común en la política israelí", afirma Scheindlin, quien recuerda que "en todas las elecciones hay siempre algún exgeneral o figura de los aparatos de seguridad que se presenta".

Destaca el exjefe del Estado Mayor entre 2011 y 2015, Beni Gantz, que recientemente ha fundado el partido centrista Hosen Le Israel (Resiliencia para Israel), que aparece bien situado en las encuestas.

Otra figura conocida es el exministro de Defensa, ex jefe del Estado Mayor israelí y antiguo dirigente del Likud, Moshe Yaalón, también de perfil centrista, que ha anunciado la creación de un nuevo partido y busca alianzas con otros grupos.

En esta etapa, los partidos "muestran su fortaleza y negocian entre ellos", y pese a las divisiones actuales, asegura Rahat, "en los próximos meses habrá nuevas alianzas".

"Cuando las listas de candidatos se envíen al comité electoral (22 de febrero), habrá alianzas y algunos partidos se agruparán", prevé el docente, que por ahora vaticina una victoria de Netanyahu y un segundo puesto para el centrista Yair Lapid, que lidera el partido opositor Yesh Atid.