Diario Vasco

Seúl, 14 ene (EFE).- Seúl ha pedido al régimen norcoreano celebrar reuniones por videoconferencia de familias separadas por la guerra en torno al Año Nuevo Lunar, que se celebra a principio de febrero y que es una de las festividades más importantes en la península coreana.

Los mandatarios de ambas Coreas, Moon Jae-in y Kim Jong-un, acordaron en su cumbre de septiembre en Pionyang cooperar para celebrar estas reuniones por vídeo para aquellas familias que quedaron partidas por la Guerra de Corea (1950-1953).

"Estamos intentando que (las reuniones) sean en torno a la festividad (del Año Nuevo Lunar)", dijo hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Unificación, Baik Tae-hyun, en declaraciones recogidas por la agencia Yonhap.

Desde la primera cumbre entre las dos Coreas -técnicamente aún en guerra- de la historia, que se celebró en 2000, se han realizado 21 rondas de reuniones de familias separadas, la última de ellas el pasado agosto.

Se cree que el número de surcoreanos con familiares residiendo al otro lado de la frontera está en torno a los 57.000, según datos del Gobierno, aunque su número se reduce rápidamente debido a la avanzada edad de la mayoría.

Varias de estas reuniones se han celebrado en torno a las dos festividades que tradicionalmente se celebran en familia en la península coreana, el Año Nuevo Lunar (Seollal), que este año se celebra el 5 de febrero, y el festival de la cosecha y los antepasados (Chuseok), que se celebra a mediados del octavo mes lunar (final de verano-principio de otoño).