Diario Vasco

Madrid, 14 ene (EFE).- Los primeros presupuestos de Pedro Sánchez que hoy han llegado al Congreso incluyen un aumento importante de la inversión en Cataluña y del gasto social, dos guiños con los que el Gobierno podría despejar la aprobación de las cuentas públicas de 2019 y desmontar el rechazo las fuerzas independentistas.

Cataluña es una de las cuatro autonomías, junto a Navarra, la Comunidad Valenciana y Andalucía, en las que más aumenta la inversión real del Estado: tiene presupuestada una inversión real de 2.051 millones, lo que supone una subida del 52 por ciento respecto al año anterior.

La mejora de las pensiones, el salario mínimo, las becas o las ayudas a la dependencia son algunas de las medidas de las que presume el Gobierno en estos presupuestos que -dice- blindan el Estado de bienestar.

Pero a día de hoy no tiene los apoyos suficientes para sacarlos adelante.

ERC y PDeCAT mantienen sus reticencias y dicen que si tuvieran que votar ahora los presupuestos darían un no.

Sin embargo, aún no confirman si presentarán una enmienda a la totalidad a la espera de que Sánchez lleve a cabo los "movimientos" que le reclaman respecto a un referéndum catalán de autodeterminación, según repetía el diputado republicano Gabriel Rufián.

Tampoco el PDeCAT ha anticipado su postura definitiva, aunque desde Waterloo (Bélgica), el expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont, ha coincidido en que hoy no se dan las condiciones para apoyar los presupuestos y ha condicionado su apoyo a que se abra una mesa de diálogo independiente que aborde el "conflicto" territorial.

Y el PNV es otro de los partidos que tampoco garantiza su apoyo, y ha pedido a Sánchez que no dé por hecho su voto a favor cuando aún no tiene decidido siquiera si presentará enmienda a la totalidad.

El Gobierno ya ha pedido a sus parlamentarios un "esfuerzo pedagógico" para explicar que los presupuestos "de lo que van es de políticas reales que pueden cambiar la vida de la gente" y "no dejar que la confrontación territorial que usan otros lo invada todo".

Así se lo ha trasmitido la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a los diputados y senadores socialistas en la reunión que ha mantenido con ellos este lunes tras presentar los presupuestos en el Congreso, según confirman a Efe asistentes al encuentro.

Unidos Podemos, por su parte, va allanando el camino a las cuentas del Gobierno y, aunque advierte a Sánchez de que tiene que cumplir todas las medidas pactadas en su acuerdo antes de que salgan del Congreso dentro de dos meses, no piensa en obstaculizar su tramitación parlamentaria.

Esto supone que no presentará enmienda a la totalidad, como ya se esperaba, ni apoyará las que formalicen otros grupos parlamentarios.

Eso sí, la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, ha exigido a Sánchez que materialice "punto por punto" las medidas del pacto que firmó con Pablo Iglesias.

Entre ellas, la bajada de la factura de la luz, un nuevo decreto de vivienda para frenar los alquileres abusivos, los permisos de maternidad y paternidad iguales, intransferibles y cien por cien remunerados y la actualización de las pensiones con el IPC regulada por ley.

Aún con ello, la portavoz adjunta del grupo confederal, Ione Belarra, ha admitido que todas las partidas presupuestarias del pacto "están presentes en gran medida" en el borrador del Gobierno y lo que falta son otros puntos del "acuerdo político" que no tienen que reflejarse en el presupuesto pero sí cumplirse antes de su aprobación, ha insistido.

La portavoz socialista, Adriana Lastra, ha respondido que el Gobierno cumplirá su acuerdo con Unidos Podemos porque el PSOE es un "partido político de palabra", y se ha mostrado optimista respecto a la aprobación de los presupuestos.

El primer examen que tendrá que pasar el proyecto del Gobierno será el debate de las enmiendas a la totalidad los días 12 y 13 de febrero, según el calendario aprobado por la Cámara Baja, que contempla que antes podrán celebrarse las comparecencias de altos cargos que soliciten los grupos parlamentarios.

Si los presupuestos superan las enmiendas de totalidad, se abrirá un nuevo plazo hasta el 15 de febrero para la presentación de las enmiendas parciales, que se verán en ponencia y comisión hasta el 8 de marzo; y aprobado el dictamen el proyecto volverá al pleno entre el 11 y el 13 de marzo, antes de remitirse al Senado.

Hasta entonces el Gobierno tiene dos meses para lograr los apoyos que le permitan sacar adelante los primeros presupuestos de Pedro Sánchez, y de conseguirlo lograría oxigeno para agotar la legislatura.

Aunque de momento todo está en el aire y no hay certezas para alejar el fantasma del adelanto electoral.