Diario Vasco

Roma, 14 ene (EFE).- El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, agradeció hoy en una conversación telefónica al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, "el haber permitido concluir positivamente" el caso de Cesare Battisti, exmiembro de un grupo terrorista de extrema izquierda y condenado a cadena perpetua en Italia, que fue detenido en Bolivia y llegó hoy a Roma extraditado.

"Le he reiterado el enorme agradecimiento en nombre de los 60 millones de italianos por haber permitido concluir positivamente el caso Battisti", afirmó Salvini en una declaración enviada a los medios.

Salvini explicó que durante la conversación ambos se empeñaron a encontrase pronto en Italia o Brasil "para estrechar los vínculos entre nuestros pueblos, nuestros Gobiernos y nuestra amistad personal".

Battisti, de 64 años, antiguo miembro del grupo terrorista italiano Proletarios Armados por el Comunismo (PAC) y condenado por cuatro homicidios cometidos en Italia en la década de 1970, llegó hoy al aeropuerto de Ciampino de Roma directamente desde Bolivia, donde fue capturado tras huir hace un mes de Brasil.

Aunque en un principio se pensó que Battisti sería primero trasladado a Brasil, después de que la Corte Suprema de Brasil -país donde vivía desde 2004- ordenara en diciembre pasado su arresto "inmediato" con la finalidad de extraditarlo al país europeo, finalmente las autoridades bolivianas ordenaron su traslado a Italia.

Según los medios, Italia había pretendido que llegase directamente al país para evitar así un posible último recurso de los abogados de Battisti a la Justicia brasileña.

Otro de los motivos, apunta la prensa italiana, es que si la extradición se producía desde Brasil la pena habría sido inferior, mientras que en Italia le esperan varias condenas a cadena perpetua.

Los anteriores gobiernos y la Justicia brasileña habían negado la extradición en otras ocasiones, hasta la llegada de Bolsonaro que había ofrecido a Salvini toda su colaboración para devolver a Italia a Battisti.

Aunque fue en diciembre del año pasado, antes de la investidura de Bolsonaro, cuando la Corte Suprema brasileña ordenó su arresto "inmediato" con la finalidad de extraditarlo a Italia.

A su llegada a Roma, Battisti fue inmediatamente conducido a la cárcel de Rebibbia, donde cumplirá cadena perpetua tras su condena en 1993 por los asesinatos del joyero Pierluigi Torregiani, de dos policías y de un carnicero, mientras el grupo realizaba algunos atracos para financiarse.