Diario Vasco

San Juan de Marcona , 14 ene .- El motociclista chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna) afirmó este lunes que sus ganas de ganar el rally Dakar están intactas a pesar de haber caído de la primera a la cuarta posición de la clasificación general después de la séptima etapa.

"Estoy contento y tranquilo. Todavía sigo con mucha energía y las ganas de ganar el Dakar están intactas", comentó Quintanilla al terminar la etapa, de 323 kilómetros cronometrados, con inicio y final en San Juan de Marcona (Perú).

El chileno, que comenzó el día como líder en motos, admitió que sabía que "era imposible" mantener el primer lugar y la distancia con sus perseguidores en un recorrido donde debía abrir pista delante del resto a lo largo de cien kilómetros de dunas.

El motociclista relató que iba "un 50 % más lento" que sus rivales porque la moto se le atascaba en la arena y debía además localizar los puntos GPS ocultos por los que los competidores deben pasar para continuar la ruta.

"Era cuestión de tiempo que me alcanzaran. La idea era que Ricky Brabec (Honda) no hiciera más distancia que la que puede recuperar", apuntó Quintanilla, que ahora se encuentra a casi 10 minutos del estadounidense, nuevo líder del rally.

"Mañana se revierte la situación. Parto de atrás y tengo la posibilidad de recuperar el tiempo", dijo el piloto chileno en referencia a la octava etapa, que se prevé una de las más complicadas y decisivas de este rally que se disputa íntegramente en Perú.

Quintanilla valoró que en esta edición del Dakar haya cuatro pilotos que lleguen a las tres etapas finales de la carrera con menos de diez minutos de diferencia, porque eso hace que la carrera sea "más entretenida".