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Riad, 14 ene (EFE).- El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, concluyó hoy su gira por Oriente Medio, sin visitar Kuwait, y recibió en Arabia Saudí renovadas promesas sobre que se hará justicia en el caso del periodista Jamal Khashoggi, asesinado en el consulado saudí en Estambul el pasado octubre.

El jefe de la diplomacia estadounidense llegó anoche a Riad y se reunió hoy con el rey saudí, Salman bin Abdelaziz, y con el hombre fuerte del reino, el príncipe heredero Mohamed bin Salman, al que el Senado de EE.UU. responsabiliza de la muerte de Khashoggi.

Según la agencia de noticias estatal, SPA, Pompeo y el monarca abordaron "las relaciones históricas entre los dos países amigos" y las "novedades de la situación en Oriente Medio", mientras que la Embajada estadounidense en Riad afirmó en su cuenta de Twitter que fue "un muy buen encuentro".

Pompeo se mostró "agradecido por el apoyo de Arabia Saudí al proceso político de la ONU sobre el Yemen y al proceso de paz en Afganistán".

En la reunión con Bin Salman, el secretario de Estado destacó la necesidad de aplicar los acuerdos de Suecia entre el Gobierno yemení y los rebeldes hutíes, y aseguró que "una solución política global es la única salida al conflicto" en el Yemen.

Con el príncipe heredero también habló de "la relación entre Estados Unidos y Arabia Saudí" y de "la responsabilidad por el asesinato de Jamal Khashoggi", según un tuit del propio Pompeo.

La cadena de televisión saudí Al Arabiya informó de que ambos abordaron el proceso judicial y las investigaciones sobre el crimen, que las autoridades saudíes imputan a once individuos, cinco de los cuales podrían ser condenados a muerte.

Al Arabiya reveló que los líderes saudíes "reconocieron que la rendición de cuentas" por el asesinato del columnista crítico con Riad debe tener lugar, sin ofrecer más detalles.

Ni las instituciones saudíes ni los medios oficiales han informado de que el heredero haya tratado el asunto de Khashoggi con Pompeo, que visita por segunda vez Arabia Saudí tras el asesinato, que ha generado una gran polémica en EE.UU. pero no ha alterado la postura de Washington respecto a su aliado.

Según un comunicado del Departamento de Estado estadounidense, Pompeo se reunió anoche con el ministro de Estado de Asuntos Exteriores, Adel al Yubeir, con el que abordó la continuación de la investigación sobre el asesinato para "determinar los hechos, evaluar la información y responsabilizar a los responsables".

Riad no ha identificado a los once acusados por la muerte del periodista, pero ha exculpado a la Casa Real y, sobre todo, al príncipe heredero, a pesar de que muchos apuntan a que Bin Salman ordenó el asesinato en el interior del consulado saudí en Estambul, entre ellos Turquía.

Después de su escala en Arabia Saudí, Pompeo se dirigió a Omán, donde tiene prevista una reunión con el sultán Qabús bin Said, y emprenderá el regreso a EE.UU. antes de lo previsto.

La Embajada estadounidense en Kuwait informó de que Pompeo regresará a su país para poder asistir a un "funeral familiar" y que visitará Kuwait en el "futuro próximo".

El secretario de Estado ha visitado Jordania, Irak, Egipto, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Arabia Saudí y Omán, con el objetivo de explicar a sus socios la decisión del presidente Donald Trump de retirar las tropas estadounidenses de Siria, anunciada el 19 de diciembre.

Asimismo, Pompeo ha buscado crear un frente común contra su enemigo, Irán, y ha convocado una reunión internacional de ministros de Exteriores sobre Oriente Medio en Varsovia los próximos 13 y 14 de febrero, para persuadir a Irán para que "se comporte como un país normal".

Además, ofreció un discurso en El Cairo en el que expuso la política de la Administración Trump en la región, donde dijo que EE.UU. desea aprender de sus errores pasados y permanecerá al lado de sus aliados en la lucha contra el terrorismo.