Diario Vasco

Sao Paulo, 14 ene (EFE).- Amnistía Internacional (AI) pidió hoy el compromiso de las autoridades de Río de Janeiro para esclarecer el asesinato de la concejala Marielle Franco, del que hoy se cumplen diez meses.

AI instó al nuevo gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, y al jefe de la policía del estado a investigar correctamente el asesinato de Franco y del conductor del vehículo en el que viajaba, Anderson Gomes.

"El año de 2018 terminó sin que el estado de Río de Janeiro, bajo intervención federal en el área de seguridad pública, haya conseguido solucionar el caso. La nueva gestión del Gobierno del estado tiene el deber de asumir esta responsabilidad y no dejar el caso sin solución", expresó Jurema Werneck, directora ejecutiva de AI, citada en un comunicado.

La organización no gubernamental criticó duramente el "episodio de violencia" protagonizado hace algunos meses por dos diputados del Partido Social Liberal (PSL), formación liderada por el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, contra la memoria de Franco.

Durante la campaña electoral, los legisladores regionales Daniel Silveira y Rodrigo Amorim rompieron en público la placa en recuerdo de Franco que había sido colocado en frente de la Cámara Municipal.

En ese momento se encontraba también presente el entonces candidato al Gobierno de Río de Janeiro, el exjuez federal Wilson Witzel, quien, según recuerda AI, aparece "sonriendo en apoyo a los otros dos candidatos presentes".

Para la entidad, el "episodio de depredación" de la placa en homenaje a la concejala representa no solo un ataque a Franco, sino a todas las instituciones democráticas, y suscita una enorme preocupación sobre el avance correcto de las investigaciones, que ahora están bajo la responsabilidad de Witzel.

"Es grave que personas elegidas a cargos en el Ejecutivo y en el Legislativo regional hayan atacado con gran virulencia la memoria de una parlamentaria. Ellos deben comprometerse a trabajar por la solución correcta del caso y no repetir actitudes ofensivas como aquella", sostiene Werneck.

Franco, concejala y defensora de derechos humanos, fue asesinada la noche del 14 de marzo de 2018 cuando transitaba en un coche por el centro de Río de Janeiro, tras participar en un acto político con mujeres negras.

Las autoridades brasileñas sospechan de la participación de las milicias en el crimen y el pasado diciembre confiscaron documentos en casas de un concejal al que vinculan con el crimen, pero todavía no han conseguido dilucidar quién mandó asesinar y quién ejecutó a la activista.