Diario Vasco

Londres, 14 ene (EFE).- El norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), socio del Gobierno británico, rechazó hoy las "clarificaciones" ofrecidas por la Unión Europea (UE) sobre la salvaguarda del "brexit" relativa a la frontera entre las dos Irlandas.

El "número dos" unionista, Nigel Doods, declaró a la cadena BBC que su formación sigue oponiéndose al acuerdo de salida suscrito por Londres y Bruselas, que será sometido a votación este martes en la Cámara de los Comunes.

La UE ha dado al Reino Unido "clarificaciones" sobre la citada salvaguarda y ha precisado que "no desea" que "entre en vigor", según una carta enviada a la primera ministra británica, Theresa May, por los presidentes de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Dodds recordó que la "premier" ya suspendió en diciembre una votación sobre el pacto del "brexit" para tratar de obtener "garantías legalmente vinculantes" sobre la salvaguarda: "La carta no es legalmente vinculante", subrayó el dirigente del DUP.

En su opinión, los líderes comunitarios "no están dispuestos" a hacer "lo que es necesario", ni siquiera si eso significa "dar el primer paso para lograr que el acuerdo" supere el trámite parlamentario.

"La primera ministra va a tener problemas para justificar este retraso", agregó Doods, al sostener que el contenido de la carta "no cambia nada".

La cuestión de la salvaguarda irlandesa se ha convertido en el principal escollo para que Westminster acepte el acuerdo de salida del Reino Unido de la UE.

Esa garantía establece que, si no hubiera un acuerdo comercial bilateral al fin del periodo de transición, en diciembre de 2020, todo el Reino Unido formaría una unión aduanera, pero Irlanda del Norte tendría un estatus especial más alineado con el mercado único europeo, a fin de mantener abierta la frontera con el sur, clave para el proceso de paz.

El DUP considera que esa opción pone en peligro la integridad territorial de todo el país y la relación de la provincia con Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia y Gales), al tiempo que advierte de que ligaría "indefinidamente" a todo el Reino Unido con ciertas estructuras comunitarias.

El ala dura de los "tories", la oposición laborista y los unionistas, cuyos diez diputados permiten a May gobernar en minoría, quieren que el acuerdo incluya garantías legales sobre la temporalidad de la salvaguarda.