Diario Vasco

Bruselas, 14 ene (EFE).- El partido nacionalista flamenco N-VA, que hace un mes abandonó la coalición de Gobierno federal belga por su negativa a apoyar el Pacto para la Migración de la ONU, ha retomado el debate sobre el confederalismo en el país, con vistas a las elecciones generales y regionales del próximo 26 de mayo.

El presidente del N-VA y actual alcalde de Amberes, Bart de Wever, puso en marcha hoy en rueda de prensa la carrera de su formación a los comicios, al anunciar que aspira a convertirse en el presidente de la región de Flandes, mientras que el hasta hace poco ministro belga de Interior, Jan Jambon, es candidato a primer ministro federal.

El objetivo de los nacionalistas flamencos, subrayó De Wever, es evitar que los socialistas francófonos entren en el próximo Ejecutivo federal y seguir adelante con las reformas iniciadas en 2014 para "preservar el modelo de la Europa Nororiental".

Según Wever, una "reconquista" de los socialistas llevaría al país a una situación comparable a la de Francia durante el mandato del presidente socialista François Hollande (2012-2017).

"Queremos un país sano, fuerte y social. La respuesta es, por supuesto, el confederalismo", dijo Wever.

El pasado viernes el ex primer ministro belga Elio Di Rupo, presidente del Partido Socialista francófono (PS), anunció que este partía a la "reconquista" del Ejecutivo federal para, entre otras reformas, imponer una vuelta a la jubilación a los 65 años (frente a los 67 de la actualidad) o la gratuidad de las visitas al médico generalista y al dentista.

Bélgica se mantendrá hasta mayo con un Gobierno en funciones tras quedar el Ejecutivo federal en minoría como consecuencia de la salida del socio mayoritario de la coalición, el N-VA, que se negó a apoyar el pacto migratorio de la ONU, un texto no vinculante que Bélgica terminó firmando con el respaldo del Parlamento en Marrakech (Marruecos) junto a otros 150 Estados.