Diario Vasco

Roma, 14 ene (EFECOM).- El ministro de Economía italiano, Giovanni Tria, afirmó hoy que el país tiene problemas con algunos bancos pequeños, pero que el sistema bancario "es sólido", después de que el Banco Central Europeo (BCE) haya intervenido Banca Carige y advertido sobre la debilidad del Monte dei Paschi di Siena (MPS).

"No hay ningún problema con el sistema bancario italiano, que ha mejorado mucho en los últimos años, sino que tenemos algunos problemas específicos con uno o dos bancos pequeños o medianos", dijo Tria en declaraciones a los medios italianos, durante una visita que está realizando a Moscú.

El titular de Economía quiso así mandar un mensaje de confianza a los inversores, si bien advirtió de que los problemas "a veces se convierten en más grandes si el Estado no puede intervenir".

"Algunas reglas han cambiado en la Unión Europea. Podemos resolver pequeños problemas si las reglas lo permiten, mientras que es más difícil solucionar los que crecen", añadió.

La banca italiana vuelve a centrar la mirada de los inversores en este principio de año, después que el BCE haya intervenido el banco genovés Carige y el MPS haya comunicado que ha recibido un aviso de Fráncfort sobre su débil posición de capital y su capacidad para lograr los resultados del plan de reestructuración.

Los tres administradores que gestionan Carige tras ser nombrados por el BCE han confirmado recientemente que solicitarán la garantía estatal que ha ofrecido el Gobierno italiano para una emisión de bonos por valor de 320 millones de euros.

El Ejecutivo italiano, formado por el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga, también ha abierto la puerta a recapitalizar cautelarmente con dinero público la entidad, una solución que contemplan las normas europeas y que fue utilizada en 2017 para permitir a MPS acometer una reestructuración profunda y sanear sus cuentas.

Los gestores de Carige han rechazado por el momento esta solución y trabajan para presentar un Plan de negocios a finales del 2019.

Por su parte, el MPS se desplomó hoy más de un 10 % después de que el BCE alertara de que tiene una serie de debilidades en lo que respecta a la "capacidad de lograr los objetivos del plan de reestructuración", según un comunicado publicado en la web del banco toscano.

El BCE resalta "los importantes desafíos planteados por el plan de reestructuración a nivel financiero", duda de "la capacidad de MPS para implementar con éxito su estrategia, dada la turbulencia actual en los mercados italianos", y aconseja trabajar para "mejorar su rentabilidad" y su "posición de capital".