Diario Vasco

Teherán, 14 ene (EFE).- Teherán denunció hoy la injerencia de Londres en sus asuntos internos en el caso de la británica-iraní Nazanin Zaghari-Ratcliffe, condenada a cinco años de cárcel en Irán por supuesto espionaje, y negó que no tenga acceso a cuidados médicos.

El embajador iraní en Londres, Hamid Baeidineyad, que fue convocado hoy por el Ministerio de Exteriores británico, aseguró que "el entrometido acto de Londres no ayudará" a Zaghari-Ratcliffe, quien ha iniciado una huelga de hambre de tres días para protestar por la falta de cuidados médicos en prisión.

Esa intervención "provocará reacciones negativas contra el Gobierno británico entre la opinión pública iraní y los responsables iraníes", subrayó el diplomático en declaraciones a la agencia oficial iraní IRNA.

El ministro de Exteriores del Reino Unido, Jeremy Hunt, dijo hoy en la red social Twitter que pidió al embajador iraní que la detenida "tenga acceso inmediato al tratamiento médico que requiere", al tiempo que calificó su encarcelamiento de "inaceptable".

Zaghari-Ratcliffe, de 40 años y empleada de la Fundación Thomson Reuters, fue arrestada en 2016 durante un viaje a Irán y condenada a cinco años de cárcel por delitos contra la seguridad del Estado, que ella niega.

Baeidineyad insistió en que la mujer fue condenada por espiar para el Reino Unido y en que los ciudadanos de doble nacionalidad son considerados únicamente nacionales iraníes.

"Ella, como ciudadana iraní, está cumpliendo su tiempo (en prisión) disfrutando de todos sus derechos, así como de todo tipo de cuidados médicos", aseveró.

La versión del marido de Zaghari-Ratcliffe es bien distinta. Richard Ratcliffe afirmó hoy en una rueda de prensa que los responsables de la prisión han rechazado sus peticiones para que un médico le examine de varios bultos en el pecho y otros cuidados sanitarios.

Además, denunció que las autoridades de Teherán han presionado a su esposa a fin de que espíe para Irán en el Reino Unido una vez sea liberada.

El pasado septiembre, el Ministerio de Exteriores del Reino Unido aconsejó a los ciudadanos con doble nacionalidad británica e iraní que eviten viajar a Irán, ante el riesgo de ser "detenidos de forma arbitraria".