Diario Vasco

Madrid, 14 ene (EFECOM).- La política de infraestructuras, dependiente de Fomento y Transición Ecológica, contará este año con un presupuesto para inversiones de 10.030 millones de euros, incluidas las correspondientes al sector público empresarial, lo que supone un aumento del 18,7 % respecto a lo presupuestado para 2018.

Las mayores inversiones se harán en ferrocarril (5.041,3 millones), carreteras (2.328,48 millones), infraestructuras hidráulicas (851,8 millones), puertos (829,87 millones) y aeropuertos (689,45 millones), según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019.

En total, el Estado invertirá 2.794 millones de euros, mientras que los entes públicos y las sociedades mercantiles estatales aportarán 7.236 millones.

Por ministerios, Fomento dispondrá de 5.774 millones de euros, de los que 1.946 millones corresponderán a inversiones; mientras que Transición Ecológica contará con 1.787 millones, 848 de ellos para inversión.

Los créditos totales asignados a la política de Infraestructuras, tanto para gastos corrientes como para gastos de capital, suman 7.572 millones, el 39,9 % más que en 2018, debido fundamentalmente al aumento de aportaciones del capítulo 8 a Seittsa (303 millones), ADIF (1.340 millones) y ADIF Alta Velocidad (352 millones).

En carreteras, la inversión se destinará a actuaciones para elevar la seguridad vial, incrementar la capacidad de autopistas y autovías y mejorar la red de carreteras convencionales.

La Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (Seittsa), que ha asumido la gestión de las autopistas quebradas, realizará inversiones en carreteras por importe de 433 millones de euros.

Según la misma fuente, sólo a la conservación del patrimonio viario y el acondicionamiento de las autovías de primera generación, se destinarán 998 millones de euros.

En ferrocarril se contemplan, como objetivos específicos, mejorar la red convencional, potenciar el transporte ferroviario de mercancías, completar la red ferroviaria de alta velocidad y mejorar la red de Cercanías.

En alta velocidad, se mantendrá el estudio de aquellos tramos sin definición concreta con el fin de extender sucesivamente los beneficios de una red de estas prestaciones a una mayor proporción de la población, y la actuaciones se concretarán en los corredores Norte-Noroeste, Mediterráneo, de Andalucía, de Extremadura y Mediterráneo-Cantábrico.