Diario Vasco

Madrid, 14 ene (EFE).- El español Javier Gómez Noya, único quíntuple campeón mundial de la historia del triatlón, cuádruple campeón de Europa y plata olímpica de Londres 2012, ha decidido, tras un año en el gran fondo, en el que disputó el Ironman de Kona (Hawai), regresar a la distancia olímpica y al Mundial, con miras a los Juegos de Tokio 2020.

En una entrevista con la Agencia EFE que tuvo lugar en el marco de un desayuno del Banco de Santander, el astro gallego, Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2016 y recién casado con la también triatleta neozelandesa Annette Jenkins, comentó sus proyectos deportivos, a corto y medio plazo.

Pregunta: Regresa a la distancia olímpica, con miras a los Juegos de Tokio 2020, donde, supongo que irá a por el oro, ¿no?

Respuesta: Bueno, primero hay que clasificarse. Mi intención es luchar en las primeras pruebas del Mundial para volver a estar a un buen nivel. Y ojalá que pueda conseguir esa clasificación. Una vez conseguida, ya nos centraríamos en los Juegos.

Pero vamos poco a poco. Venimos de un año en la larga distancia y primero hay que recuperar las sensaciones, hay que volver a estar rápido. Y ver cómo están los rivales, también.

P: Nadie tiene los cinco títulos mundiales que ha ganado usted para España. ¿Es posible un sexto?

R: (ríe) Bueno, posible supongo que es. Pero es difícil. Y no es el objetivo, directamente. Porque luego quizás no vaya a competir tanto como en otras ocasiones. Pero en las carreras que haga quiero estar a buen nivel. Y las carreras me irán poniendo en mi sitio. Después, si tengo opciones de luchar por un sexto título, claro que lo voy a intentar conseguir. Pero es complicado.

P: El año pasado se centró en la larga distancia, en la que logró varios éxitos, aunque como tiene mal acostumbrados a sus seguidores, parece que un undécimo puesto en el Ironman de Kona (Hawai) se queda corto. ¿Volverá a intentar ganar en Kona?

R: A Kona quiero volver, eso lo tengo claro, también. Como muy tarde, después de los Juegos de Tokio. Si me clasifico, claro. Porque soy realista: si no me salen bien las carreras y no me veo a un nivel suficiente como para estar luchando con los mejores, volvería a la larga distancia. Que es algo que me gusta y me motiva, porque fue una gran experiencia.

Es una decisión difícil, porque tanto la larga distancia, como la corta, me motivan. Estoy seguro de que si ahora dijera "voy a hacer Kona otra vez" estaría motivado también para entrenar.

Pero unos Juegos Olímpicos no los hay siempre, son cada cuatro años. Y sé que será la última oportunidad que tenga en mi carrera (de luchar por el oro olímpico). Así que vamos a intentarlo.

P: ¿Cómo empieza su programa esta temporada, en especial en el Mundial?

R: Es posible que no haga Abu Dabi, que es la primera carrera y es (distancia) sprint. Pero sí las tres siguientes, en distancia olímpica: las de Bermudas, Yokohama (Japón) y Leeds (Reino Unido). Ahí quiero estar a buen nivel; o al mejor posible. Y, antes, haré alguna prueba de preparación, quizá alguna Copa del Mundo, algún 70.3 (Medio Ironman)... son pruebas que no tengo cerradas todavía y que utilizaré como entrenamiento; y en función de los entrenamientos, decidiré.

P: Supongo que, según vayan los resultados de las tres primeras del Mundial que dispute, organizará el resto de su calendario, ¿no?

R: Claro. Después de esas pruebas decidiremos. Si han ido bien, si vamos de lleno a por (los Juegos de) Tokio; o si no han ido tan bien, si cambiamos de objetivo.

Pero hay que intentar que hacerlo bien en esas carreras. Y luego está la prueba test (para los Juegos) de Tokio, para conocer bien el circuito y tratar de 'vivenciarlo'.

Luego, como otros años, quiero hacer el Mundial de medio Ironman. Y quiero disputar el Mundial de larga distancia de Pontevedra. O sea que, en principio, va a ser un año entretenido (ríe).