Diario Vasco

Túnez, 14 ene (EFE).- El líder del partido conservador islamista "Ennahda", principal fuerza política de Túnez, Rachid Ghannouchi, admitió hoy que se necesita una profunda reforma económica y social para completar y consolidar la revolución que en 2011acabó con la dictadura de Zinedin el Abedin ben Alí.

En un comunicado difundido con motivo de la celebración este lunes de la revuelta popular que desató las conocidas como "primaveras árabes", el líder islamista defendió, asimismo, el diálogo como herramienta de consenso en un momento en el que la transición se ve de nuevo amenazada por la crisis económica y la disensión política.

"Derrocado el régimen dictatorial y la corrupción fue un éxito que colocó a nuestro país en el grupo de las naciones libres, y que permitió a nuestro pueblo avanzar en una transición caracterizada por el diálogo, el compañerismo y la construcción de consensos", afirmó.

"Hoy, ocho años después de la revolución de la libertad y de la dignidad, a pesar de las dificultades y las amenazas, la excepción tunecina se mantiene y la lucha de nuestro pueblo por consolidar este éxito prosigue", aplaudió.

Ghannouchi admitió, no obstante, que queda mucho camino todavía por recorrer, particularmente en el terreno de la economía, que adolece de los mismos problemas que condujeron a la revuelta: corrupción institucional, paro juvenil por encima del 30 por ciento y precariedad.

"La magnitud de los logros políticos no ha cegado al pueblo tunecino, consciente de que debe seguir presionando para conseguir los logros sociales, económicos y de desarrollo que perseguía la revolución, y afrontar los retos a los que todavía se enfrenta el país", destacó.

Con la mayoría en el Parlamento, tras la división del partido de gobierno "Nidaá Tunis" y la victoria en las municipales celebradas el pasado mayo, "Ennahda" es la principal fuerza política de Túnez y la favorita a la victoria en las presidenciales previstas para fin de año.