Diario Vasco

México, 14 ene (EFE).- El combate decidido al sistemático robo de combustible en México, que ha derivado en un grave desabastecimiento de gasolina, es la primera gran crisis del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien hoy anunció que se intensificará la vigilancia en los ductos.

"En esencia se va regularizando el abasto, la tendencia es que pronto vamos a regresar a la normalidad", sostuvo durante una rueda de prensa el mandatario, quien agradeció la labor de los 5.000 militares y policías destinados a resguardar los ductos de combustible.

López Obrador, que asumió la presidencia de México el pasado 1 de diciembre, anunció que "se va a intensificar la vigilancia" de los ductos para erradicar por completo el robo de combustibles, que cifró en 65.000 millones de pesos (3.396 millones de dólares) anuales.

El líder izquierdista celebró que hasta ahora se han logrado frenar los sabotajes contra el ducto que transcurre entre Tuxpan, puerto del Golfo de México por donde llega la mayor parte del combustible que importa México, y Azcapotzalco, en la capital mexicana.

Además, el Gobierno mexicano informó hoy que investiga la participación de funcionarios en el robo de combustibles, actividad con la que se habrían blanqueado 10.000 millones de pesos (522,5 millones de dólares).

La Secretaría de Hacienda informó que entre los investigados hay un antiguo alto cargo de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), un exdiputado local y un expresidente municipal que habrían comercializado combustible robado y habrían adquirido inmuebles para blanquear el dinero.

También se informó que han sido bloqueadas las cuentas bancarias de 15 personas relacionadas con el robo de combustible.

"Un robo descarado que se hacía con impunidad, cuando menos se actuaba con indolencia, con benevolencia de parte de los que tenían que enfrentar esta corrupción", reprochó López Obrador en referencia a sus antecesores al frente del Gobierno.

Para evitar el robo de combustibles, el Gobierno implementó un cambio en el modelo de suministro de Pemex, que conllevó cerrar ductos y transportar el hidrocarburo por camión cisterna.

Esta modificación ha provocado desde hace más de una semana problemas de abastecimiento en al menos diez estados y en Ciudad de México, así como el cierre de estaciones de servicio y filas de varias horas en las gasolineras.

Esta crisis ha provocado un déficit de 93.000 barriles diarios de gasolina, según informó Pemex, aunque destacaron que el robo se ha reducido drásticamente, de 126.000 a unos 3.000 barriles diarios.

López Obrador agradeció a los ciudadanos su paciencia y reiteró su llamamiento en los últimos días para que los consumidores actúen con "responsabilidad".

"Que no haya compras de pánico porque tenemos combustible suficiente; es un asunto de distribución. Si se actúa de manera precipitada se le hace el juego de manera indirecta a los delincuentes", señaló.

De acuerdo con una encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica, destacada empresa de opinión pública, 76,9 % de los mexicanos apoyan el cierre de ductos y la distribución por camiones cisterna ordenada por López Obrador.

Sin embargo, López Obrador ha recibido críticas por parte de la oposición y de expresidentes como el conservador Felipe Calderón (2006-2012), quien dijo que "el daño a la economía y a las personas es evidente" a raíz del desabastecimiento de gasolina.

Además, esta crisis de combustible ha provocado un choque entre López Obrador y el periódico estadounidense The Wall Street Journal sobre la importación de gasolinas procedentes de Estados Unidos.

En un artículo publicado la semana pasada, el periódico financiero estadounidense destacaba en base a datos de la empresa especializada ClipperData una disminución sustancial en las compras de crudo ligero desde Estados Unidos, lo que para el rotativo habría influido en el desabastecimiento.

"Es información equivocada. Me da hasta pena decirlo por aquí, pero no tiene fundamento. Se precipitaron, tenemos los datos", declaró hoy el líder izquierdista.

Aunque no se ha revelado la identidad de quienes son investigados por el robo de combustible, medios mexicanos reportaron que el líder del poderoso sindicato de trabajadores petroleros, Carlos Romero Deschamps, tramitó el pasado 9 de enero un amparo para que se suspenda cualquier orden de aprehensión en su contra y tener acceso a las investigaciones que se efectúen sobre su persona.

Un día después, el líder sindical encomió en un desplegado publicado en diarios "la valiente lucha contra la corrupción en Pemex" emprendida por López Obrador.