Diario Vasco

Dublín, 14 ene (EFE).- El viceprimer ministro irlandés, Simon Coveney, reiteró hoy que la salvaguarda sobre la frontera entre las dos Irlandas no representa una amenaza para el Reino Unido y confió en que el Parlamento de Londres vote a favor del acuerdo del "brexit".

A un día de que Westmister se pronuncie sobre el pacto de salida de la Unión Europea (UE), la cuestión de la salvaguarda ("backstop" en inglés) sigue siendo el principal escollo para lograr un divorcio ordenado, a pesar de que Bruselas ofreció hoy "clarificaciones" al respecto.

"La gente no debe sentirse amenazada por esto, algunas personas han descrito la salvaguarda como lo que no es", declaró Coveney a la cadena pública irlandesa RTE.

La UE ha dado al Reino Unido "clarificaciones" sobre la citada garantía y ha precisado que "no desea" que "entre en vigor", según una carta enviada a la primera ministra británica, Theresa May, por los presidentes de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Bruselas, recordó hoy Coveney, ha dejado claro que el pacto del "brexit" suscrito con Londres no es "negociable", pero también ha indicado que el "backstop" se activará de manera "temporal" en caso de que ambas partes no alcancen un acuerdo comercial bilateral al final del periodo de transición, en diciembre de 2020, o hasta que haya una "solución mejor".

"Esta semana va a ser realmente importante. Es un momento en que Irlanda debe mantener los nervios. De todos los países miembros somos los que nos afecta el "brexit'. Debemos mantenernos cerca del Gobierno británico y de los socios de la UE, pero no podemos responder de una manera impulsiva o con pánico", recomendó Coveney.

Asimismo, coincidió con la posición de May respecto a que "no es el momento de centrarse en un plan B", sino de sacar adelante el acuerdo de salida existente.

La citada salvaguarda establece que, si no hubiera un acuerdo comercial a final de 2020, todo el Reino Unido formaría una unión aduanera, pero Irlanda del Norte tendría un estatus especial más alineado con el mercado único europeo, a fin de mantener abierta la frontera con el sur, clave para el proceso de paz.

El norirlandés Partido Democrático Unionista, socio de May, considera que esa opción pone en peligro la integridad territorial de todo el país y la relación de la provincia con Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia y Gales), al tiempo que advierte de que ligaría "indefinidamente" a todo el Reino Unido con ciertas estructuras comunitarias.

El ala dura de los "tories", la oposición laborista y los unionistas, cuyos diez diputados permiten a May gobernar en minoría, quieren que el acuerdo incluya garantías legales sobre la temporalidad de la salvaguarda.

En este sentido, el DUP afirmó hoy que sigue en contra del acuerdo porque la misiva enviada a la "premier" no ofrece "garantías legalmente vinculantes" al respecto.