Diario Vasco

Moscú, 14 ene (EFE).- La comisionada de Derechos Humanos del Parlamento de Ucrania, Liudmila Denísova, llegó este lunes a Moscú para asistir a la vista judicial sobre la prolongación del arresto de los 24 marineros ucranianos acusados en Rusia de violar su frontera durante un incidente naval en el mar Negro en noviembre de 2018.

"He llegado en tren a Moscú", escribió Denísova en la red social Facebook, donde precisó que la audiencia sobre la prolongación del arresto de los marineros tendrá lugar mañana en el tribunal de Lefórtovo, en la capital rusa.

La defensora del pueblo agregó que junto con ella llegaron a Moscú algunos familiares de los ucranianos detenidos, mientras otros tienen previsto hacerlo hoy mismo.

"Intentaremos asistir a la vista del caso", adelantó al tiempo que recordó que Ucrania considera como "prisioneros de guerra" a los marineros apresados por las fuerzas rusas.

La semana pasada Rusia prolongó hasta el 25 de mayo la investigación previa al juicio a los marineros ucranianos detenidos el 25 de noviembre en el mar Negro en tres buques -un remolcador y dos lanchas artilladas- bajo la acusación de cruce ilegal de frontera.

El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB) sostiene que los barcos ucranianos desoyeron las demandas de los guardacostas rusos que les exigieron detenerse y afirma que apuntaron con sus armas contra las lanchas rusas.

Ucrania, por su parte, califica como acto de agresión el apresamiento por la fuerza de sus buques y denuncia que la captura se produjo en aguas internacionales del mar Negro después de que los guardacostas rusos les cerraran el paso por el estrecho de Kerch cuando se dirigían hacia el mar de Azov, compartido por ucranianos y rusos.

Los marineros, tres de los cuales resultaron heridos cuando las fuerzas rusas dispararon contra sus buques, se consideran prisioneros de guerra y se han negado a prestar declaración.

Políticos y analistas de ambos países han señalado que los marineros podrían ser condenados a varios años de cárcel, aunque no descartan que su suerte dependa de las consultas que mantengan en un futuro el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo ucraniano, Petró Poroshenko, que podrían optar por un canje de prisioneros.