Diario Vasco

Sofía, 14 ene (EFE).- Cientos de ciudadanos búlgaros de etnia gitana se han concentrado hoy frente a la sede del Gobierno en Sofía para exigir la dimisión del viceprimer ministro, el ultranacionalista Krasimir Karakachanov, al que acusan de comentarios racistas y ofensivos contra esa comunidad.

Los manifestantes protestaban contra Karakachanov, que también desempeña la cartera de Defensa, por haber usado el término despectivo "tsigani" para referirse a esta minoría, y por haberles acusado de no querer cumplir la ley ni asumir obligaciones.

Karakachanov hizo esas declaraciones la semana pasada en la localidad de Voivodinovo, a unos 110 kilómetros de Sofía, donde a comienzos de mes dos gitanos búlgaros dieron una brutal paliza a un soldado, que está aún hospitalizado en estado grave.

"Si son culpables, y hay condena, estas personas tienen que asumir su responsabilidad. Pero es inaceptable que se condene a todo un grupo étnico por un error individual", declaró durante la protesta Alexander Metodiev, ex diputado del partido de la minoría turca, según la emisora Bulgaria On Air.

Los manifestantes han asegurado que si el ministro no se disculpa, se convocarán más protestas a nivel nacional.

Karakachanov afirmó hoy que no piensa disculparse .

Desde el ataque, los habitantes de Voivodinovo organizan cada día protestas contra sus vecinos de etnia gitana, y las autoridades han derribado varias casas del barrio donde vive esa minoría, con el argumento de que eran construcciones ilegales.

Los gitanos constituyen entre un 5 y un 10 por ciento del total de la población de Bulgaria, aunque hay cierta confusión sobre las cifras debido a que muchos de ellos no se declaran o son registrados como tales.