Diario Vasco

Nairobi, 14 ene (EFE).- Un juzgado de Kenia absolvió hoy a uno de los cuatro acusados del ataque perpetrado el 21 de septiembre de 2013 contra el centro comercial Westgate de Nairobi, que causó al menos 67 muertos, y mantuvo a los otros tres detenidos.

El magistrado jefe de Nairobi, Francis Andayi, consideró que "a primera vista" aún pesan pruebas contra de Mohamed Ahmed Abdi, Liban Abdullah Omar y Hussein Hassan Mustafah en relación con el atentado, pero dejó en libertad sin cargos al cuarto sospechoso, Adnan Ibrahim.

Se trata de un juicio contra estos sospechosos -todos de origen somalí, si bien no se han divulgado sus nacionalidades y que permanecen detenidos desde octubre de 2013- que empezó el 15 de enero de 2014 y que, cinco años después continúa sin avances reseñables.

Ibrahim había sido detenido bajo sospecha de haber hecho un pago por un automóvil usado en el ataque, que ocasionó también cerca de 200 heridos, al haberle captado supuestamente una cámara de seguridad entrando en un banco para desembolsar ese dinero.

Sin embargo, pruebas presentadas por la defensa demostraron que él no era el hombre que aparecía en esas imágenes, indicaron medios locales.

Los cuatro hombres estaban acusados de colaboración en el atentado por facilitar alojamiento a cuatro de los autores materiales en los días previos al asalto, si bien ellos niegan los cargos.

También se les imputa un delito de estancia ilegal en Kenia y a uno de ellos se le atribuye la obtención de un documento de identidad falsificado.

El grupo yihadista somalí Al Shabab se responsabilizó del asalto al centro comercial, que duró del 21 al 24 de septiembre.

Desde octubre de 2011, cuando el Ejército de Kenia entró en Somalia como respuesta a una oleada de secuestros supuestamente obra de Al Shabab en el vecino territorio keniano, los radicales islámicos venían amenazando a Kenia con represalias.

Según las cifras oficiales, 61 civiles, seis soldados kenianos y cinco terroristas murieron durante la toma islamista del centro comercial, aunque el Gobierno no ha podido demostrar el fallecimiento de cinco asaltantes.

De hecho, las autoridades sólo confirmaron el hallazgo de los cuerpos de cuatro supuestos terroristas entre los escombros del Westgate, que actualmente está de nuevo en funcionamiento y sigue siendo lugar de encuentro para kenianos de clase media y alta y la comunidad extranjera.

La ocupación del centro comercial, uno de los más lujosos de la capital keniana, es, tras un atentado en la Universidad de Garissa donde murieron 147 personas en 2015, la peor acción terrorista que ha sufrido Kenia desde el atentado de 1998 contra la Embajada de EEUU en Nairobi, que provocó más de 200 muertos.