Diario Vasco

Río de Janeiro, 13 ene (EFE).- Un puente atacado con explosivos y varios automóviles incendiados fueron los actos vandálicos registrados en la madrugada de hoy en el noreste de Brasil donde la violencia no para, tras 12 días consecutivos de acciones criminales contra edificios públicos, vehículos y establecimientos comerciales.

El estado de Ceará, al noreste del país, es azotado desde hace 12 días con una serie de actos vandálicos, al parecer orquestados por facciones criminales que operan desde el interior de los presidios en represalia por el anuncio de medidas que pretenden endurecer los controles en las cárceles.

Según la secretaría de Seguridad de Ceará, durante los 12 días se han presentado 200 acciones violentas en 44 municipios, un total de 347 sospechosos fueron arrestados y el sábado la policía también se incautó de cinco toneladas de explosivos.

Tras la ola de violencia que azota a la región, la Asamblea Legislativa aprobó otro paquete de medidas contra la violencia, entre las que se encuentra el pago de recompensas a quienes denuncian a los autores de los ataques.

Los actos criminales que acontecen en el noreste del país obligaron la semana pasada al presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsanoro, a enviar a la región unos 300 agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad, contingente que, días después, fue reforzado con 200 agentes más ante la repetición de los ataques en distintos puntos de ese estado.

Bolsonaro, quien ha prometido "mano dura" contra la violencia señaló que ese tipo de actos vandálicos deben ser tipificados como "terroristas" luego de que los delincuentes, en la madrugada del sábado, atacaron con explosivos una torre de energía en la zona metropolitana de Fortaleza, capital del estado de Ceará.