Diario Vasco

Johannesburgo, 13 ene (EFE).- Los países de la Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC) propusieron hoy un gobierno de unidad nacional en la República Democrática del Congo (RDC), tras los disputados resultados electorales en los comicios presidenciales del 30 de diciembre.

"Animamos a todas las partes en la RDC a negociar un acuerdo para lograr un gobierno de unidad nacional", dijo la organización que engloba a 16 naciones del sur del continente -incluida la RDC-, en un comunicado.

La organización con sede en Botsuana instó a las formaciones políticas del país más grande de África Subsahariana a lograr un acuerdo similar al de otros países como Sudáfrica, Zimbabue y Kenia, "donde gobiernos de unidad nacional han logrado la estabilidad y paz duradera".

Las declaraciones de la SADC tienen lugar después de que el opositor Martin Fayulu, derrotado en las elecciones presidenciales pese a ser el favorito en las encuestas, apelara este sábado los resultados ante el Tribunal Constitucional y reclamara un recuento manual de los votos.

Fayulu asegura que su formación obtuvo un 61 % de los votos en los comicios del pasado 30 de diciembre y no el 34,86 %, según las cifras de la Comisión Electoral (CENI), que dio la victoria al también opositor Félix Tshisekedi, con un 38,57 % de los apoyos.

El líder de Lamuka ("Despierta", en lengua lingala) no es el único disconforme con los datos publicados por la CENI, ente encargado de organizar y supervisar los comicios, pues la influyente Conferencia Episcopal Nacional del Congo (CENCO), aseguró que sus cifras -recopiladas por más de 40.000 observadores- tampoco se correspondían con las oficiales.

"Solicitamos a todos los partidos que entren en un proceso político para lograr un gobierno de unidad nacional para lograr la confianza pública, construir puentes y reforzar las instituciones democráticas", continuó el comunicado de la SADC.

Los comicios del 30 de diciembre pusieron fin a dos años de atrasos e incertidumbre, desde que el presidente Joseph Kabila -en el poder los últimos 18 años- concluyera por ley su segundo y último mandato, y tras llevar anclado en el poder desde diciembre de 2016.

Esta votación estuvo marcada por numerosos fallos técnicos y retrasos en la apertura de colegios en feudos de la oposición.

De materializarse el traspaso de poder, supondría la primera transición pacífica en la RDC -con una historia salpicada por golpes de Estado, asesinatos y guerras civiles- desde su independencia de Bélgica, en 1960.