Diario Vasco

A Coruña, 13 ene (EFE).- El Deportivo ha cerrado la primera vuelta de LaLiga 1/2/3 inmerso en su peor momento de la temporada, una crisis de juego y resultados que, sin embargo, no le ha alejado de las primeras posiciones de la clasificación.

El conjunto gallego no ha visto puerta en los tres últimos partidos, ha ganado uno de los seis más recientes y ha encadenado dos derrotas a domicilio.

El Deportivo inició su bache tras haber derrotado (2-0) al Atlético Osasuna en el estadio Abanca-Riazor, donde se mantiene invicto, el pasado 24 de noviembre.

Desde ese triunfo, el equipo que entrena Natxo González solo ha sido capaz de superar al Real Zaragoza (3-1) a mediados de diciembre.

Sus números fuera de casa han sido preocupantes toda la temporada, pero se han agravado en las citas más recientes, una dinámica aún más negativa por los empates que ha cedido en Riazor.

El Deportivo no gana a domicilio desde que se impuso al Nàstic de Tarragona el pasado 30 de septiembre y como local, tras haber cedido solo una igualada en los primeros siete partidos delante de sus aficionados, en los tres más recientes empató con el Numancia (2-2) un encuentro que ganaba 0-2 al descanso y con el Lugo (0-0).

"Es indudable que es el peor momento y estamos todos decepcionados, pero, a partir de ahí, estoy ocupado con ello. Esto entra dentro de la normalidad de la categoría, forma parte en una Liga tan larga de una fase. Lo importante es salir de ella y dar respuesta a una situación nueva para nosotros como equipo", comentó el técnico tras caer en Mallorca.

Los resultados del Deportivo son consecuencia de la falta de verticalidad del equipo y también de la sequía de sus delanteros, que antes marcaban la diferencia.

"Llevamos tres jornadas sin meter, algo anormal hasta este momento, pero cuando llegan estos momentos hay que saber reaccionar y dar respuesta. Estamos en esa fase en la que ante un equipo bien plantado defensivamente nos cuesta ser precisos y tener la idea clara para finalizar jugada", asumió el preparador deportivista.

A pesar de que el Deportivo, salvo en Cádiz, donde fue goleado, ha mantenido la solidez defensiva, su bajón en ataque le ha hecho perder la media inglesa (ganar en casa, empatar fuera) a la que se estaba aferrando.

Con todo, el entrenador blanquiazul confía en que el equipo supere la crisis en que está inmerso y recupere en la segunda vuelta su mejor versión.

"A veces va bien vivir momentos de estas características y que no todo sea un camino de rosas. Volveremos a ser el equipo que hemos sido. Quiero transmitir a nuestra gente tranquilidad aunque podamos estar enfadados. El equipo tiene actitud porque lo ha demostrado y seguro que vamos a salir adelante", sostuvo González.

El Deportivo iniciará la segunda vuelta el próximo domingo con otro examen, esta vez delante de sus aficionados, ante el Albacete, la revelación del campeonato hasta el ecuador de la temporada.