Diario Vasco

Río de Janeiro, 13 ene (EFE).- La defensa del exactivista italiano de izquierda Cesare Battisti dijo hoy que espera que se respeten sus derechos fundamentales en Bolivia, país donde fue capturado y tras haber huido de Brasil después de que el gobierno de ese país hubiera ordenado su extradición.

Battisti es reclamado en extradición por las autoridades de Italia donde está condenado por cuatro homicidios en la década de 1970.

El abogado Igor Tamasauskas, quien defiende al exactivista italiano, divulgó este domingo una nota tras conocer la detención de su cliente en Bolivia.

En la nota, Tamasauskas señaló que los abogados brasileños no tienen facultad legal para actuar fuera del país por lo que esperan que "el caso tenga un desenlace de respeto a los derechos fundamentales de nuestro cliente".

Battisti, de 64 años, fue capturado en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra por un equipo de agentes italianos y bolivianos, mientras caminaba por la calle, y no opuso resistencia, según fuentes del Ministerio de Interior italiano.

Las autoridades evalúan si la extradición a Italia se hará directamente desde el país vecino o si Battisti será enviado a Brasil, una decisión que según dijo a Efe el abogado del exactivista "define Bolivia".

En una nota conjunta divulgada este domingo, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública y la Cancillería de Brasil aseguraron que "están tomando todas las providencias necesarias, en cooperación con el Gobierno de Bolivia y con el Gobierno de la República de Italia, para cumplir la extradición de Battisti y entregarlo a las autoridades italianas".

Condenado a cadena perpetua en Italia, Battisti fue sentenciado por el asesinato de cuatro personas, en la década de 1970, cuando integraba el grupo Proletarios Armados por el Comunismo, un brazo de las Brigadas Rojas.

Hasta diciembre pasado, Battisti vivía en libertad en Brasil en virtud de una decisión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, (2003-2010), líder del Partido de los Trabajadores (PT) y quien está preso desde abril condenado a 12 años por corrupción.

Lula negó la extradición de Battisti el último día de su segundo mandato -el 31 de diciembre de 2010-, a pesar de que el Supremo lo había autorizado en un fallo no vinculante.