Diario Vasco

Roma, 8 dic (EFE).- El ministro del Interior italiano y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, afirmó hoy que bastaba "usar el sentido común y tener valentía" para controlar los flujos migratorios desde África hacia Italia, durante la concentración que convocó en Roma bajo el lema "Primero los italianos".

"Dijeron que no se podía hacer nada respecto a la inmigración, era suficiente usar el sentido común y el coraje", señaló el también vicepresidente del Gobierno italiano.

Salvini criticó a quienes aseguran que los miembros de su formación son racistas y dijo que "los verdaderos racistas fueron, son y serán los que piensan vaciar el continente africano y tratarlo como una reserva".

En relación a la polémica ley sobre inmigración y seguridad, impulsada por su partido y recientemente aprobada en el Parlamento italiano, criticó a quienes la rechazan por introducir restricciones para los solicitantes de asilo y ampliar las posibilidades de revocar su protección.

"Más dinero para los alcaldes, cámaras de vigilancia en jardines de infantes, pistolas eléctricas para ayudar a los policías y carabineros. Yo apoyo a las fuerzas policiales siempre", sostuvo.

En este sentido, opinó que Italia debería ser un "país sin armas", pero que hasta que eso se consigue él seguirá defendiendo el derecho de los ciudadanos a tener armas en sus casas para defenderse de posibles intrusiones.

"Las armas se las quiero quitar a los delincuentes y quiero que la gente que se encuentra en sus casas pueda defenderse y también a sus hijos sin tener que pasar tres años en los tribunales explicando que ejerció su sacrosanto derecho a la legítima defensa", expuso.

Salvini también cargó contra la Unión Europea (UE) para decir que "alguno ha traicionado el sueño europeo", dejando la política en manos de las finanzas, pero subrayó que su formación devolverá la fuerza a los ciudadanos que quieran una "nueva Europa, basada en el respeto y en la solidaridad".

"Quien siembra pobreza recoge protestas", advirtió, al tiempo que dijo que la Liga quiere "reconstruir el tejido social".

"Si los portavoces de los poderes fuertes están en contra de nosotros, significa que estamos haciendo lo correcto para 60 millones de italianos. Nunca nos rendiremos", justificó.

Por ello, hizo un llamamiento a todos los votantes italianos para que sigan apoyando a su partido y al Gobierno italiano, formado también por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S), para poder negociar ante Bruselas unos Presupuestos para 2019 que permitan construir "una Italia mejor".

Miles de personas se concentraron en la céntrica Plaza del Popolo de Roma para mostrar su simpatía al líder político con pancartas con frases como "Primero los italianos", "Una Italia para los italianos" o "Italia no es una colonia".

La plaza se llenó de numerosas familias con niños que no dudaron en hacerse fotos y en ondear banderas con el símbolo de la Liga.

La concentración comenzó con un minuto de silencio en memoria de los seis fallecidos esta noche, tras una estampida en una discoteca del país.