Diario Vasco

Zamora, 8 dic (EFE).- Medio centenar de figurantes han participado hoy en la recreación de la batalla de Empel, en la que el ejército del Imperio español comandado por el denominado Tercio Viejo de Zamora venció en el año 1585 a las tropas de las provincias sublevadas holandesas dentro de la Guerra de los Ochenta Años.

Este combate, también denominado el Milagro de Empel por la situación crítica que sufrieron los combatientes españoles que hizo que ambos bandos llegasen a calificar de milagrosa su victoria, se ha revivido en la jornada de hoy en Zamora 433 años, después de su celebración.

En la escenificación, el río Duero se ha transformado en el Mosa y la playa de Los Pelambres en la isla de Bommel, donde un ejército de unos cinco mil soldados españoles se refugió del asedio de los navíos de los Países Bajos.

Los trajes del Siglo de Oro español, los cascos y corazas protectores, los mosquetones, las espadas, los cañones y la pólvora o la decoración de época han contribuido a ambientar la Zamora actual como si se tratara de la isla de Bommel del siglo XVI.

En la recreación, las formaciones de lanceros, rodeleros y arcabuceros del Tercio Viejo de Zamora se han enfrentado a las tropas holandesas y han abordado uno de los barcos de las provincias de los Países Bajos que se enfrentaron al Imperio español.

Este episodio de la guerra de Flandes ocurrió la madrugada del 8 de diciembre de 1585, cuando el Tercio Viejo de Zamora dirigido por el maestre de campo Francisco Arias de Bobadilla se vio acorralado en Bommel, sin apenas provisiones ni munición y con la tropa diezmada por el hambre, el frío y las enfermedades.

Entonces, el ejercito holandés optó por abrir las compuertas de los diques para inundar el islote y rematar su victoria, pero los combatientes españoles, una parte de ellos zamoranos, se confinaron en un pequeño monte que resistió la crecida del agua.

Allí, según una leyenda descrita hoy durante la recreación, el ejercito dirigido por Bobadilla encontró enterrada una tabla flamenca de la Virgen a la que se encomendó y eso cambió su suerte, ya que esa madrugada un viento gélido heló el río y dejó atrapados algunos barcos holandeses.

El ejercito español aprovechó para atacar por sorpresa esa madrugada y conseguir destruir parte de la flota enemiga antes de su retirada.

La victoria del Tercio Viejo de Zamora fue tan celebrada que al asociar la virgen de esa tabla con la de la Inmaculada que se conmemora el 8 de diciembre la Infantería española decidió adoptar como patrona a la Inmaculada Concepción.

Los momentos claves del "milagro de Empel" los han representado ante cientos de espectadores recreadores que a mediados de noviembre también escenificaron en Zamora otro episodio histórico: la toma del puente de Kalach de la batalla de Stalingrado que enfrentó a tropas nazis y soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial.

Como complemento a la recreación del siglo XVI, el centro de interpretación de las ciudades medievales acoge una exposición y conferencias de historiadores que aportan algunos detalles de esa histórica victoria del Ejército español.