Diario Vasco

(corrige el segundo párrafo de la información con referencia EC6057 porque BNP Paribas no ha colaborado en el estudio)

Según datos de la consultora, sólo el 38 % de los ejecutivos de bancos de varios países planifica en la actualidad cómo su entidad debe jugar un papel central en los sistemas de pago, en un momento en el que las transacciones electrónicas son cada vez más frecuentes.

En concreto, estos pagos aumentaron un 12,3 % en 2016 en España, que se situó como el octavo país en el que más crecieron; sin embargo, entre 2012 y 2015 tuvieron un crecimiento "nulo".

Además, el sector bancario se enfrenta a "múltiples obstáculos", tales como el de desarrollar un ecosistema de pagos digitales "fluido, equilibrado y sólido".

Para ello, los bancos deben "reposicionarse" ante las nuevas tecnologías, a pesar de que estén "cargados" de sistemas tradicionales heredados del pasado.

Por otra parte, el informe indica que una de las tendencias que influirán en los pagos el próximo año será el internet de la cosas, que se define como la implantación de aplicaciones tecnológicas basadas en la red.

Este método, que facilita el intercambio de datos y promueve otra manera de relacionarse entre la entidad y el cliente, también es más vulnerable ante los ciberataques.

Otro de los pagos esperados para 2019 son las interfaces públicas de programación de aplicaciones, API en inglés, un sistema que simplifica el proceso de las transacciones y permite que se compartan los datos financieros de los clientes con protocolos comunes.

Desde Capgemini consideran que las API abiertas tienen un potencial "prometedor" para redefinir los modelos de la industria de pagos al actuar como un "pegamento" dentro del nuevo ecosistema, ya que serán las propias partes interesadas las que definirán las estrategias digitales.