Diario Vasco

Tegucigalpa, 8 dic (ACAN-EFE).- El Gobierno de Honduras entregó ayuda humanitaria de primera necesidad a sus nacionales de la caravana migrante que permanecen en un albergue de la ciudad mexicana de Tijuana.

El embajador hondureño en México, Alden Rivera, informó hoy de que la ayuda incluye alimentos y productos para el cuidado personal, según un comunicado de la presidencia del país centroamericano, desde donde el pasado 13 de octubre pasado salieron miles de hondureños con el objetivo de cruzar la frontera de Estados Unidos.

Este es el segundo lote de ayuda humanitaria que el Gobierno de Honduras entrega a sus nacionales en Tijuana a través del Fondo de Solidaridad con el Migrante Hondureño (Fosmih) que administra el ministerio de Relaciones Exteriores.

El Gobierno de Honduras entrega ayuda cada dos semanas a los migrantes hondureños y así colabora con las autoridades de México, que proporcionan "los insumos básicos necesarios" a los migrantes centroamericanos que desde hace semanas forman parte de la caravana que en Honduras, dijo el diplomático.

Rivera agregó que el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, ordenó que sus consulados en México y en Estados Unidos "velen permanentemente por la protección de los derechos humanos de los migrantes hondureños".

El Gobierno hondureño instaló hace varias semanas un consulado móvil en Tijuana, donde los hondureños están solicitando la documentación necesaria para tramitar sus peticiones de asilo o refugio o para poder optar al programa de empleo que el Gobierno de México puso a disposición de los migrantes.

Honduras continúa gestionando solicitudes de retorno voluntario de nacionales que decidieron no seguir en esa caravana a través del plan "Retorno Seguro" que, además de este país, impulsan México y Guatemala. Unos 7.164 hondureños de la caravana ya han regresado al país al acogerse a ese plan.

El Departamento de Defensa de EE.UU. aprobó esta semana prorrogar hasta el 31 de enero la misión de las tropas desplegadas en la frontera con México, en respuesta a la llegada de las caravanas de miles de migrantes centroamericanos, tal y como había solicitado el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).

El Pentágono tiene desplegados a cerca de 5.600 militares en la frontera con México, repartidos entre los estados de Texas (2.400), Arizona (1.400) y California (1.800).

La misión de estas tropas es prestar apoyo logístico al DHS y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) para evitar la entrada de migrantes irregulares en el país.